El rebosamiento atípico del acuífero de Grazalema puede provocar socavones en áreas determinadas
Un invierno lluvioso
La localidad gaditana continúa atrapada en el escenario delicado consecuencia del sorprendente suceso ubicado en su depósito acuífero, origen de una corriente que brota desde el fondo.

Una vecina de Grazalema (Cádiz) camina por una calle inundada debido a las intensas lluvias que se registran este miércoles en la localidad gaditana,

Expertos en geología e hidrología entrevistados por este periódico califican de hecho totalmente “extraordinario” el llenado excesivo y el desbordamiento del acuífero de Grazalema (Cádiz), el cual, tras saturarse por completo, originó una anegación que perjudicó al municipio. Asimismo, precisan que el factor desencadenante fue una cifra histórica de lluvias en dicha región y afirman que el sector afectado tendrá que ser supervisado una vez concluya esta emergencia. Los residentes evacuados de sus viviendas únicamente podrán retornar a sus hogares cuando cesen las precipitaciones y disminuya la cota hídrica en el acuífero, ya que resulta inviable evacuarla mediante el uso de motobombas. Entretanto, los especialistas advierten que la saturación del acuífero de Grazalema podría generar corrimientos de tierra y hundimientos específicos en el suelo.
¿Resulta habitual que un acuífero se sature y el agua brote hacia el exterior hasta generar anegamientos en las viviendas construidas sobre dicha reserva hídrica, tal como ha sucedido en Grazalema?
“No, no es normal; es algo muy raro, tiene que estar lloviendo mucho”, afirma Xavier Sánchez Vila, experto en hidrogeología y docente en la UPC. No obstante, eso es precisamente lo que sucedió en Grazalema (Cadiz), donde han coincidido dos factores: las lluvias registraron cifras históricas y la ubicación se encuentra en la base de una elevación, de modo que la vertiente misma ha ido nutriendo este depósito hídrico. Se trata de un evento de la naturaleza que acontece en raras ocasiones.
El mismo hidrogeólogo afirma que ni él habría imaginado hace apenas dos semanas que fuera factible que ocurriera este tipo de inundación de abajo hacia arriba.
Este “catastrófico episodio” de ingreso de agua vuelve todavía más inestables las rocas fracturadas.
El sistema acuífero de Grazalema integra formaciones calcáreas que descansan sobre sustratos arcillosos. Constituye una unidad geológica porosa y permeable, lo que significa que logra retener y desplazar el agua.
En las zonas de roca agrietada, el agua circula a través de conductos (desde un centímetro a varios metros) que se vinculan y entrecruzan, transportando el mayor volumen del flujo subterráneo hacia los manantiales.
El líquido puede erosionar la piedra, por lo cual las grietas o pasajes se tornan progresivamente más extensos. Y este “catastrófico episodio”, consecuencia del anegamiento de las viviendas, “puede acelerar estos de procesos de desestabilización y desintegración de las rocas”, señala Sánchez Vila.

Bajo circunstancias habituales, el líquido fluye a través de dichas tuberías y brota desde las fuentes; “pero en episodios de lluvia intensa los conductos que confluyen en los manantiales pueden ser insuficientes para evacuar toda el agua que recarga al acuífero. En este caso, el nivel saturado del acuífero sube y pueden comenzar a brotar nuevas surgencias temporales a mayor cota”, afirma Francisco Moral, docente de Geología en la Universidad llll.
En el acuífero de Grazalema, el grosor promedio de la franja no saturada, que fluctúa considerablemente según el relieve, se sitúa en torno a los 400-500 metros. Se calcula que la sección saturada podría alcanzar una profundidad de varios cientos de metros.
Resulta frecuente que, ante precipitaciones intensas, broten manantiales en el monte a una altura superior que refleja el incremento del nivel hídrico. No obstante, en esta ocasión tratamos con un índice de pluviosidad fuera de lo común.“Ha llovido del orden de 2.000 litros por metro cuadrado en 20 dias”, comenta Francisco Moral.
Pluviometría extrema
La localidad ha reafirmado su estatus como el punto con mayores precipitaciones de España durante el ciclo hídrico 2024-2025, rebasando la cantidad de prácticamente 2.000 litros por metro cuadrado. Grazalema (Cádiz) experimentó el pasado miércoles la segunda jornada de mayor pluviosidad nunca antes documentada en España, únicamente superada por la del 29 de octubre de 2024, momento en que una dana golpeó Valencia. Aquel día acumuló 577 litros por metro cuadrado, estableciendo una marca sin precedentes para esta población de Cádiz, donde el centro meteorológico inició sus registros en 2000. Dicha cifra solo queda por debajo de los 772 litros por metro cuadrado recolectados en Turís (Valencia) el 29 de octubre de 2024. “Es más o menos lo que llueve en Madrid en un año completo”, señalaron desde la Aemet. De este modo, el agua total en Grazalema roza los 1.300 litros por metro cuadrado durante la última decena de días, “más de lo que llueve en un año en A Coruña”, de acuerdo con Meteorología.
Podrían producirse desprendimientos y rotura.
Las precipitaciones han sido tan abundantes que el líquido ha anegado áreas previamente secas y tal situación “provoca inestabilidad, disolución de la roca y colapsos”, comenta Sánchez Vila. Este especialista intuye que los estruendos o desplazamientos del suelo nocturnos mencionados por los residentes -y cuyo origen permanece incierto- “podrían ser colapsos de la propia roca que se va disolviendo”.
No en todas las situaciones se genera la fractura de la roca, pero con el tiempo, obviamente “esto puede causar deslizamientos, desplazamientos y roturas” del suelo.
Raúl Pérez, experto en vulcanología del CSIC, señaló que los “ruidos” percibidos por los residentes de Grazalema y el “movimiento” bajo el suelo no constituyen sismos causados por el líquido, sino que resultan del funcionamiento natural del acuífero tras una entrada repentina de caudal “extraordinario”. Los movimientos sísmicos detectados recientemente en Andalucía ocurren de forma simultánea a las precipitaciones, aunque se sitúan dentro de un “contexto tectónico normal”. En otras palabras, se consideran fenómenos previstos.
Regresar al hogar será un asunto “de días o de semanas”
¿De qué manera podría drenarse ese líquido para facilitar que los residentes retornen a sus hogares?
Sánchez Vila expone que “el agua se puede evacuar si deja de llover, pero no será algo rápido”, si bien en los karts el agua se drena con más rapidez que en el resto de acuíferos; “hablamos de horas o de días, cuando deje de llover”.
Una vez que termine la lluvia, el flujo hacia el reservorio se detendrá pero el vaciado continuará. Funcionará igual que un tanque con un par de llaves para la evacuación.
Durán subraya además que un beneficio de tales estructuras radica en que “igual que suben, su nivel bajan muy rápido”, situación que, de acuerdo con sus palabras, podría ocurrir, estima, “en días o algunas semanas”. Actualmente, las acciones implementadas para facilitar el drenaje del acuífero --perforaciones en los muros de las viviendas-- están logrando el resultado esperado.

El área se mantendrá inestable por un periodo y requiere ser supervisada.
Gradualmente irá disminuyendo la cota del acuífero, “pero no se recuperará toda la estabilidad; la zona quedará más inestable de lo que estaba”, por lo cual resultará preciso efectuar una monitorización constante: verificar si han ocurrido desplazamientos, si la superficie continúa moviéndose y colocar dispositivos para detectar posibles inestabilidades.
Por eso, “no se puede descartar que en unas semanas se pueda dar un movimiento fuerte del terreno”.
Cuando finalice la crisis, los especialistas tendrán que realizar indagaciones a medio plazo para asegurar que no existan huecos” que pongan en peligro la firmeza de los inmuebles. De momento, en las provincias de Málaga y Cádiz se encuentran siete técnicos en Hidrogeología y Movimiento del terreno laborando en los sectores damnificados.
El municipio de Grazalema no puede clasificarse bajo ninguna circunstancia como un área inundable. Se trata de una noción que únicamente se refiere a las aguas de carácter superficial. “Es un terreno poroso, en la ladera de una montaña; que ha provocado una inundación de abajo hacia arriba. Es o es lo extraño”