Dudas sobre el porvenir de Xbox
Videojuegos
Asha Sharma sucede a Phil Spencer al frente

Phil Spencer, ha dejado su cargo como CEO de la división de videojuegos de Microsoft tras casi cuarente años en la compañía

La inesperada salida del experimentado director ejecutivo de Microsoft Gaming y líder de Xbox, Phil Spencer, junto a la designación de una flamante —y hasta el momento poco conocida— CEO, Asha Sharma, han sacudido por completo el departamento de la firma estadounidense. Estos acontecimientos ocurrieron de forma repentina durante el anterior fin de semana y, a partir de ahí, han provocado una intensa discusión sobre una firma que conmemora su 25 aniversario este año, y que lleva tiempo enfrentando una de sus etapas más complejas.
Partiendo de los acontecimientos más inmediatos, todo empezó el pasado viernes por la tarde cuando, de forma inesperada, Phil Spencer anunció públicamente su retirada después casi cuatro décadas trabajando en Microsoft y más de diez años liderando la división de videojuegos de la compañía: “Es raro en la vida saber cuándo se cierra un capítulo, pero después de 38 años en Microsoft, ese momento ha llegado para mí. He decidido retirarme y comenzar un nuevo capítulo en mi vida”.
En un correo que había enviado con anterioridad a sus empleados, Spencer explicó que ya el pasado otoño había compartido con el CEO de Microsoft, Satya Nadella, su voluntad de “dar un paso al lado y empezar el siguiente capítulo”. Desde ese momento, explica, ambos empezaron a trabajar en la transición dentro de Xbox.
Pasados unos días, el medio especializado The Verge ha podido saber que el anuncio precipitado de la marcha de Spencer el viernes por la tarde estaba previsto que se anunciase este pasado lunes, pero se avanzó para evitar que se filtrase a raíz de la sospecha de que varios medios ya disponían de la información.

Xbox Series: bajan las ventas y los ingresos no
El anuncio cogió por sorpresa a toda la industria del videojuego y a la comunidad de entusiastas que sigue con fervor toda la actualidad del sector. Pero la cosa no acabó ahí. En el mismo mensaje en el que Spencer anunciaba su retirada también dio a conocer a la persona que lo sucedería y, contra todo pronóstico, no se trataba de su mano derecha y hasta ahora presidenta de Xbox, Sarah Bond, sino de una ejecutiva hasta ahora desconocida en el ámbito del videojuego, la hasta ahora presidenta de Microsoft CoreAI, Asha Sharma.
La salida de Phil Spencer podía llegar a ser esperada debido a varios motivos. Entre ellos están el declive progresivo en las ventas de la consola Xbox Series en los tres últimos años, unos ingresos de la división de videojuegos por debajo de lo esperado y que contrastan con grandes inversiones —recordemos la compra de Activision Blizzard por más 65.000 millones de dólares—, o la perdida de confianza de gran parte de su fiel comunidad después del giro de la marca Xbox hacia una estrategia multiplataforma en la que sus juegos también salen para otras consolas.
La marcha de Bond, quien desde hace meses se había convertido en la cara visible en todo lo referente a la consola de próxima generaciónque está desarrollando Microsoft, ha sido inesperada. Precisamente, ella también ha sido la máxima impulsora de la estrategia multitplataforma sobre la que ha girado la estrategia de marketing de Xbox durante el último año.
Poco después del anuncio de Spencer, la propia Microsoft oficializó la reestructuración interna de su división de videojuegos, el nombramiento de Sharma como nueva CEO de Xbox y el ascenso de Matt Booty, quien hasta ahora era el máximo responsable de los estudios de desarrollo de videojuegos internos, a jefe de contenido de Xbox.

Asha Sharma analiza el rumbo de Xbox tras su
De forma muy resumida, en su primer comunicado como máximo responsable de Xbox, Sharma destacó tres ideas clave respecto a su visión de futuro para la división de videojuegos de Microsoft: “entender lo que funciona y protegerlo”, “el regreso de Xbox” y “el futuro de los juegos”.
“Estamos asistiendo a la reinvención de cómo se juega”, afirma Sharma en su comunicado. “Inventaremos nuevos modelos de negocio y nuevas formas de jugar apoyándonos en lo que ya tenemos: equipos icónicos, personajes y mundos que la gente ama. Pero no trataremos estos mundos como franquicias estáticas que explotar y monetizar. Construiremos una plataforma compartida y herramientas para que desarrolladores y jugadores creen y compartan sus propias historias”.
Desde hace días, la prensa especializada intenta descifrar a qué se refiere la ejecutiva cuando habla de cuestiones como el retorno de Xbox. Por otro lado, el hecho de que Sharma no tenga experiencia en el sector del videojuego y que se uniese a Microsoft muy recientemente también han levantado suspicacias entre algunos comentaristas y antiguos ejecutivos de Xbox. Un ejemplo de esto último han sido las declaraciones al medio GamesBeat de uno de los creadores originales de la primera Xbox, Seamus Blackley, quien lleva casi un cuarto de siglo desvinculado y no se ha mordido la lengua al afirmar que la labor de Sharma “será la de una doctora de cuidados paliativos que acompañe a Xbox en su tramo final”.

Da la impresión de que Microsoft ha desistido en lo referente a su plataforma Xbox Series, pero como publicadora de títulos se mantiene como una de las firmas más potentes.
Otro punto relevante en la conversación es el hecho de que Sharma provenga de un departamento de Microsoft dedicada a la implementación de la IA, algo que encaja con la estrategia global de la compañía liderada por Nadella. A este respecto, la nueva CEO de Xbox ha afirmado lo siguiente: “A medida que la monetización y la IA influencian este futuro, no perseguiremos la eficiencia a corto plazo o inundaremos nuestro ecosistema con contenido sin alma generado con IA. Los juegos siempre serán arte, creados por humanos, y creados con la tecnología más innovadora que tengamos disponible”.
A falta de conocer cómo se materializarán las intenciones de la nueva jefa de Xbox, es innegable que la división de videojuegos de Microsoft ha sufrido una reorganización completa que refleja la incertidumbre que desde hace años rodea a la marca. En este momento da la sensación de que la compañía ha tirado la toalla respecto a las ventas de su actual consola, pero eso no evita que siga siendo una de las editoras de videojuegos con más estudios de desarrollo de todo el sector. Habrá que estar atento a los próximos anuncios y movimientos de la Xbox, más todavía durante este 2026 en el que se celebra su 25 aniversario.

