Razer añade cámaras a sus nuevos cascos de última
MWC26
El proyecto Motoko de la marca se ha podido ver por primera vez en el Mobile World Congress y busca dar un salto en la forma de usar unos auriculares y que vayan más allá de las comunicaciones por audio
Un móvil con brazo robótico, primera curiosidad llamativa del Mobile World Congress

Los auriculares del proyecto Motoko, de Razer.

La marca norteamericana de gadgets para gaming Razer se sube al carro de la inteligencia artificial con su nuevo proyecto Motoko, que añade cámaras a unos cascos para abrir un mundo de funcionalidades que ya se han podido ver en el Mobile World Congress (MWC).
Si hasta ahora estábamos acostumbrados a usar auriculares durante nuestras partidas de videojuegos, ya fuera a título individual o compartiendo la jugada con los amigos en Discord, ahora se suma un nuevo participante en forma de “experto en todo”, que nos acompañará en todas nuestras tareas y nos irá guiando para hacerlo todo mucho mejor, ya sean estrategias y trucos en el videojuego más difícil o durante la preparación de una receta de cocina.

Cuando se habla de un proyecto, en la mayoría de los casos significa que todavía está en fase de desarrollo y que no está garantizada su salida al mercado. Los Motoko se encuentran justamente ahí, tal como ha aclarado a Neo el jefe sénior de Producto para Iberia, Pedro Manuel Ollero.
“Cuando hablamos de wearables inteligentes, prácticamente todo son gafas. Por eso los Project Motoko destacan tanto”, comenta. “Hay gente que no necesita gafas y que se niega a ponérselas solo para usar la IA. Entonces es cuando entran en juego los auriculares, que es algo que puede considerarse más aceptado, más orgánico”.

El diseño de los auriculares integra las webcams —como Ollero las define—, que pueden ajustarse para tener más o menos rango de visión. Una de las virtudes que más destaca es que, de partida, pueden integrar ChatGPT, Gemini o Grok, según preferencias del usuario. “En el futuro es probable que admitan más modelos de IA, a fin de abarcar a todos los usuarios”.
En el punto de exposición, tenían habilitado un altavoz que reprodujera lo mismo que los auriculares para que todo el mundo lo pudiera oír.
Casos de uso
El primer ejemplo de uso cotidiano fue una carta de cafés en japonés. En muchos países nos podríamos encontrar perdidos si no tenemos a alguien (o algo) que nos saque del apuro y traduzca lo que vemos u oímos.
Mirando a la carta de cafés, Ollero le pidió a Motoko que le dijera la opción más saludable. “Claro, la opción de café más saludable que veo en el menú es el café negro, sin azúcar ni leche añadida. Es simple, bajo en calorías y sin ingredientes extra”, le respondieron los auriculares, que también le dieron la frase en japonés para poderlo pedir.

El segundo ejemplo ha consistido en elaborar una receta con una serie de ingredientes que había sobre el mostrador, mientras que la tercera demo ha consistido en pedirle ayuda a la hora de avanzar o mejorar su rendimiento en un videojuego. En este caso, se trataba de Minecraft, y la ayuda ha consistido en aprovechar al máximo el inventario de herramientas y objetos disponibles.

Los auriculares también llevan unos micros duales de campo lejano y cercano, que trabajan conjuntamente para captar la voz del usuario, captar el diálogo de quienes estén dentro del campo de visión de las cámaras y detectar el audio ambiental, de modo que le proporcionan a Motoko la conciencia necesaria para oír y procesar los sonidos con precisión, tanto de cerca como de lejos.
Está por ver si finalmente llegará al mercado este invento, aunque sería una oportunidad desaprovechada no comercializarlos. Si no lo hace Razer, otra marca aprovechará la idea, aunque no sean idénticos. La firma californiana tiene ahora la ocasión de ser pionera en poner ojos a algo que, hasta ahora era territorio propio de las orejas.


