Así es como las tiendas en internet utilizan la psicología para adelantarse a tus futuras adquisiciones y saber qué vas a escribir antes de que acabes de teclear.
Comercio electrónico
La inteligencia artificial actualmente anticipa nuestras consultas web y altera de raíz el modo en que compramos.
“La inteligencia no es conocimiento memorizado, sino aprender nuevas habilidades fácilmente”: la técnica de instrucción que marcará la próxima etapa de la IA

El modo en que las empresas digitales impactan en tu mente inconsciente con el fin de anticiparse a tus elecciones de consumo.

En el momento en que un cliente comienza a teclear “batidora roja” dentro del motor de búsqueda de un comercio electrónico y, previo a finalizar su consulta, la plataforma le presenta una selección exacta de artículos que predicen sus necesidades, no se encuentra simplemente frente a una optimización de la herramienta para agilizar el proceso. De hecho, consiste en una estructura de inteligencia artificial desarrollada con el fin de prever su propósito de manera instantánea.
De esta manera lo sintetiza Abhishek Agrawal, ingeniero de alto nivel en Amazon Web Services, durante una charla brindada a IEEE Spectrum: “El comercio del futuro predice lo que tecleas antes de terminar. Llevo más de 20 años trabajando en inteligencia artificial y viendo cómo evoluciona. Ver hasta dónde podemos llegar con la tecnología todavía me asombra”.
Una de las muestras más significativas al respecto es Amazon Catalog AI, un sistema creado por la compañía de Jeff Bezos con el fin de solucionar un inconveniente de fondo en los sitios de gran escala: el desorden generalizado en sus inventarios.
Dentro de Amazon, una inmensa cantidad de artículos proviene de comerciantes terceros que detallan sus existencias mediante parámetros diversos, información parcial y vocabulario poco uniforme. Asimismo, por mucho tiempo, tal desorden ha restringido la exactitud de los rastreos y la utilidad de las sugerencias. En resumen, resultaba sumamente difícil organizar la totalidad de su inventario.

La solución para esto ha sido combinar catálogos de los diferentes atributos de lo que venden, como el tamaño, los materiales o los colores, con grandes modelos de lenguaje que son capaces de interpretar, contrastar y procesar la información procedente de múltiples fuentes. De este modo, el sistema no se limita a responder a una consulta, sino que ajusta los resultados mientras el usuario escribe, entendiendo el contexto antes de que la búsqueda se termine.
Según explica Agrawal, Catalog AI de Amazon opera en dos niveles que se integran entre sí. Por una parte, estandariza la terminología del catálogo para que los artículos similares se definan de manera equiparable. Por otra, emplea modelos de lenguaje de gran tamaño con el fin de examinar descripciones, imágenes y datos públicos, subsanando fallos eventuales y aportando los detalles que falten.
He dedicado más de 20 años a trabajar en inteligencia artificial y a observar su desarrollo. Contemplar el alcance que podemos lograr mediante la tecnología aún me sigue maravillando.
Además, claro, de traducirlo todo a diferentes idiomas. Todo esto da como resultado un catálogo dinámico que aumenta la probabilidad de compra, ya que conoce bien lo que quiere cada cliente.
Amazon calcula que el uso constante de la inteligencia artificial en su inventario y sistemas de rastreo producirá miles de millones de dólares extra en facturación al eliminar obstáculos y mejorar el acierto de las sugerencias. No obstante, su impacto trasciende las ganancias inmediatas. A medida que el pronóstico es más exacto, se incrementa la facultad del sitio para dirigir la elección del usuario... Influyendo de este modo, por caso, en los anuncios que se le muestran.
De igual manera, aparte de Amazon, diversos comercios digitales tales como Shein o Aliexpress igualmente emplean sistemas parecidos que permiten optimizar la oferta y logran que un cliente no adquiera únicamente un artículo tras buscar, sino que explore opciones adicionales y termine adquiriendo más productos. Tácticas que, al igual que las vitrinas de los establecimientos físicos, influyen en la psicología de los consumidores.

