James Cameron, director de cine, sobre el trabajo con IA: “Evita los dolores de cabeza del cine tradicional, pero también se pierden las oportunidades que surgen en el mundo real”
Nuevas tecnologías
El afamado realizador estrena 'Avatar: fuego y ceniza', la tercera parte de su exitosa trilogía

James Cameron, en la presentación de la última entrega de Avatar.

James Cameron está en todo lo alto. A sus 71 años, el realizador presenta por fin la tercera parte de la saga Avatar, uno de sus proyectos más esperados. Una película que, al igual que las anteriores, ha tenido un extenso trabajo en el rodaje y su posterior post-producción.
Cameron es un realizador meticuloso. Prueba de ello son los resultados tanto en la taquilla como en la memoria colectiva, con sus obras ya en la historia del cine, dispuestas para la posteridad. Titanic, Terminator, Avatar. Aún así, Cameron siente que muchos no aprecian el nivel de arte y el esfuerzo real que se requiere para hacer estas películas. Sobre todo, con el auge de las nuevas tecnologías, el diseño digital y la inteligencia artificial.

“Nos han metido en el problema de la IA que reemplaza a los actores”, explica Cameron en una entrevista con The Hollywood Reporter. “Cualquiera que haya visto nuestro proceso se sorprende de lo centrado que está en la interpretación de las escenas”. Pocos saben que el realizador trabajaba con los actores durante horas antes de una escena y luego su tecnología traducía cada microexpresión a sus personajes Na'vi.
“Nadie espera 20 minutos para la puesta de sol perfecta”, dice Cameron.”Dicen que 'la grabación práctica siempre es mejor'. Lo práctico es mejor en un sentido: puede que sea más barato. Podría hacer la mejor persecución de coches que jamás hayas visto sin poner un coche de verdad en la carretera y no te enterarías”.

Sin embargo, no es su estilo y el público lo sabe. “Habrá una generación que piense que podría hacer una película sin actor”, lamenta. “No se crean herramientas para ayudarnos en el ámbito de los efectos visuales, sino para la gente común”, dice Cameron. “Así que voy a ponerme manos a la obra e investigar el desarrollo en ese ámbito. Todos mis otros proyectos requieren efectos visuales”.
El realizador reconoce que la IA brinda a los cineastas ese control que evita los dolores de cabeza y las limitaciones propias del cine tradicional, pero también pierden las oportunidades e inspiraciones que surgen del mundo real. “Nos esforzamos por lograr la imperfección perfecta.”
Cameron: “Las cosas que más te asustan son precisamente las que deberías estar haciendo. Nadie debería hacer nada desde su zona de confort”
Dos décadas después del inicio de la trilogía, el oscarizado director pone un final a la historia, aunque no se sabe si para siempre. “Esta podría ser la última. Solo hay una [pregunta sin respuesta] en la historia”, afirma Cameron.

Sin embargo, todo dependerá de la taquilla, por un lado; y de si desea seguir con la historia, por otro. A los que comentan que se ha pasado décadas con Avatar, les dice: “Me siento realizado como artista, y cuando ellos se conviertan en cineastas, podrán tomar ese tipo de decisiones por sí mismos o simplemente mantenerse al margen”.
Por otro lado, aunque no esté preparado para dejar Na'vi, James Cameron sí lo está para contar otras historias más allá de Avatar. Lo primero, acabar con las preguntas sin respuesta de Terminator. El resultado será la primera película en la que Cameron participa sin Arnold Schwarzenegger como protagonista. “Puedo decir con seguridad que no estará. Es hora de una nueva generación de personajes”.