En casi todos los poemas de Enas Sultan aparece la palabra casa. Nacida en Gaza, Palestina, llegó hace tres años a Noruega con una beca de escritura y la necesidad urgente de decir algo a través de la poesía. Collage per passar el diumenge ha obtenido el premio Roissy-en-Brie del PEN Català para personas refugiadas, y se otorgó ayer en la Finestres durante la presentación del libro.
Tras el ataque israelí en el centro de la franja de Gaza el pasado día 22
Lo ha publicado Jande, una cooperativa editorial en catalán que nació entre Barcelona, Vic y Mataró para poner en el centro literario voces racializadas y migrantes. Sus editoras son Aissata M’ballo Diao y Diana Rahmouni Audenis. La palabra jande pertenece a la lengua de los fulanis, etnia presente en varios países del sur del Sahel, en África occidental. Se puede traducir como lectura y enseñanza, y refleja parte de la identidad del sello: mostrar que otras realidades no están tan lejos como parece.
La poeta palestina Enas Sultan habla sobre refugios: un techo, las personas, la lengua...
El libro de Enas Sultan trata sobre los refugios, ya sean un techo, las personas que nos rodean, ya sea la lengua, el lenguaje, o el propio cuerpo que habitamos y con el que habitamos, o una memoria construida no como monumento, sino como collage. Ella aprende a decir en noruego cara, casa, madre, y apunta que con estas palabras basta para escribir poesía. “Oye, una casa tiene que adecuarse a la historia de quien la habita”, dice el hombre que vendió la que tenían porque era mucho más grande que su historia, en uno de los poemas. Y en otro, ella: “Nací en Gaza y, al principio, pensé que era una broma”. Y también: “Home is where it hurts”.
El universo está en la intimidad de una habitación, asimismo cobijo y espacio de libertad desde el cual reconstruir lo devastado y reconstruirse. En Faci-la abans que me’n recordi, pide una foto y además: “Por favor, diga algo que me haga creer que tengo una casa”. En la web de Finestres, Enas Sultan cuenta que este premio –anunciado el 15 de noviembre, día internacional del Escritor Perseguido– llegó en un momento crítico, difícil y doloroso, en pleno ataque a su familia, a su pueblo, a su gente, a su ciudad. Gaza se ha convertido en significante y significado de todo lo que ha pasado y de todo lo que sigue pasando, explica. Y añade que mientras los poemas llegan al mundo, ninguna guerra puede tocarlos: “Ninguna guerra puede declararse contra la poesía”.
