
Feijóo y Vox como aliado
Pedro Sánchez suele hablar con frecuencia del Gobierno de coalición progresista, arrogándose un liderazgo político más allá del PSOE. Alberto Núñez Feijóo empieza a asumir una retórica similar al sumar los resultados de su partido en Extremadura y los de Vox (“superan el 60% de los votos”). Es decir, ya no cree que eso sea sumar churras con merinas, sino que existe una sintonía programática e ideológica que hace que sea natural el entendimiento. De hecho, Feijóo dijo ayer con claridad que el PP no impone ningún cordón sanitario a Vox. Al contrario. Es la estrategia que hace unos meses apuntó Artur Mas al reclamar a Junts que dejase de criminalizar a Aliança Catalana si quieren mantener algunas alcaldías tras las municipales.
Feijóo certificó el “colapso total del sanchismo” en este 2025. El PP usa el término sanchismo para desligar al presidente del Gobierno de su partido, pero es un detalle que adquiere relevancia cuando afloran voces del PSOE críticas con Sánchez. Aunque aún carezcan de fuerza para desestabilizar al secretario general, Feijóo concentra su artillería en Sánchez y deja la puerta abierta a los socialistas descontentos. En Extremadura, el PP captó un 19% de votos del PSOE.
Ahora bien, lo más destacable del balance anual del líder del PP fue el certificado de aliado preferente concedido a Vox después de muchos bandazos en la relación entre ambas fuerzas en los últimos años. Desde aquel discurso de Pablo Casado en el Congreso en el que plantó cara a Santiago Abascal hasta el intento de Feijóo de pasar de puntillas por la pujanza de la extrema derecha antes de las generales del 2023, una estrategia frustrada por Carlos Mazón cuando pactó deprisa y corriendo su investidura y dejó a su jefe la difícil tarea de responder a diario qué haría si se encontraba en la misma tesitura.

Feijóo llegó a la cúpula del PP como el barón que logró orillar a Vox en Galicia con un talante distinto al de Isabel Díaz Ayuso. Poco a poco, ha endurecido su discurso para taponar la sangría hacia la extrema derecha. Desde la cita extremeña sitúa a Vox en su bando, como aliado en una posible mayoría. En Aragón, el popular Jorge Azcón preferiría gobernar con partidos como Teruel Existe para esquivar a Abascal. Según Feijóo, su único cordón sanitario es para Bildu. El PNV y Junts quedaron en un limbo.


