Las Claves
- El incendio en Crans-Montana repite errores del pasado como el uso de pirotecnia y la presencia de materiales inflamables.
- La tragedia de Alcalá
De las imágenes grabadas por los usuarios de la discoteca incendiada en Crans-Montana, la más terrorífica es cuando el fuego ya ha prendido el techo, muy bajo de altura. Las llamas son como una araña de largas patas que se propagan como un monstruo de pesadilla. Pero la pesadilla real está ante ellas. Un montón de chicos y chicas riendo, grabándolo con el móvil, saltando eufóricos. Como si las llamas formaran parte de la celebración.
En 1983, un fallo eléctrico incendió el cortinaje de la discoteca Alcalá 20 en Madrid. El fuego avanzó velozmente por este popular establecimiento de la capital, que contaba con una ornamentación excesiva y sintética. La asfixia, las llamas y las aglomeraciones humanas contra accesos bloqueados causaron 81 fallecimientos. Aquella tragedia se repite ahora en Suiza. Un recinto subterráneo, antiguo y recubierto de materiales de fácil combustión. Una multitud entusiasmada y acciones imprudentes, como colocar pirotecnia en botellas muy cerca de un techo bajo. Un único trayecto de evacuación. Ausencia de indicaciones luminiscentes de seguridad ante la repentina falta de luz. Y un extenso listado de víctimas mortales muy jóvenes junto a hogares destrozados.
¿A qué se debe que los viajes estacionales o las veladas de festejos particulares dispongan de ventajas únicas?
Tras el proceso judicial derivado de la tragedia en Alcalá 20, se modificaron diversos aspectos de la normativa y la supervisión de recintos. Según mencionaba recientemente Mayka Navarro, en la actualidad los bomberos portan un mechero durante sus inspecciones para comprobar que ningún elemento arda con facilidad, aparte de verificar multitud de detalles adicionales. Lamentablemente, tales medidas resultan insuficientes si existen dueños de negocios que priorizan el beneficio económico sobre la protección, tal como ocurrió en Murcia hace un par de años, dejando 13 fallecidos. No obstante, el intervalo entre Alcalá 20 y Le Constellation comprende una relación interminable de sucesos. República Dominicana, 44 víctimas. Macedonia, 59 decesos. Rhode Island, EE.UU., 100 fallecidos, Buenos Aires, 193 muertos. Dicho listado llenaría el folio completo y nos obligaría a recorrer la geografía de los cinco continentes.
¿Por qué ninguna nación analiza la información y se apresura a verificar si los procedimientos internos son correctos? ¿Por qué las actividades nocturnas, el turismo estacional o las veladas de festejos particulares gozan de impunidad? Es necesario ofrecer explicaciones antes de que estas interrogantes continúen provocando fallecimientos.
