Las Claves
- John F. Kennedy creó la Situation Room en la Casa Blanca para vigilar crisis políticas con tecnología avanzada y comunicaciones protegidas.
- Donald Trump improvisó un centro de mando en Mar
El mandatario John F. Kennedy optó por establecer un centro de mando, la situation room dentro del ala oeste de la Casa Blanca, con el fin de monitorear situaciones políticas críticas. Dicha estancia cuenta con mecanismos de comunicación protegidos e incorporados, además de muros reforzados que resguardan su avanzada infraestructura técnica.
Donald Trump con el director de la CIA, John Ratcliffe, y el secretario de Estado Marco Rubio en Mar-a-Lago
Prácticamente cada mandatario ha buscado ser recordado en un sitio tan emblemático. Lyndon B. Johnson observando el conflicto de los Seis Días, Ronald Reagan en el transcurso de las ofensivas contra Libia, George W. Bush después de los ataques del 11 de septiembre. No obstante, la imagen icónica, la que permanece en la memoria colectiva, muestra al presidente Barack Obama, acompañado de su vicepresidente, Joe Biden, y su secretaria de Estado, Hillary Clinton, supervisando la operación Lanza de Neptuno, la cual terminó con Osama bin Laden. Sin duda, Donald Trump fue fotografiado en la situation room junto al vicepresidente J.D. Vance, mientras se producían las acciones de EE.UU. Frente a Irán, el 21 de junio del año pasado.
El mandatario organizó de forma repentina un ‘situation room’ en las instalaciones donde llevó a cabo la celebración de Fin de Año.
Sin embargo, la situación careció de la emoción necesaria y probablemente llevar su gorra roja resultó un desacierto, ya que disminuía la fuerza sentimental del discurso. Por ello, organizó un centro de operaciones improvisado en la misma estancia donde tuvo lugar la fiesta de Nochevieja, en Mar-a-Lago, con el fin de monitorear las ofensivas y la captura subsiguiente de Nicolás Maduro y su cónyuge. En la imagen, capturada en blanco y negro para acentuar la tensión, aparece Trump mostrando un gesto severo que evoca la expresión imperturbable de Jack Palance, acompañado a los lados por el responsable de la CIA, John Ratcliffe, y el secretario de Estado, Marco Rubio.
De todas formas, su ausencia en la Casa Blanca resulta extraña y el hecho de organizar el comité de emergencia en un club de golf, perteneciente al mandatario, parece fuera de lugar. Los cortinajes que aíslan el cuarto de mando del resto del recinto, los asientos dorados y el tablero cubierto de terciopelo crean una puesta en escena chocante. Casi tanto como el desdén mostrado hacia los vencedores de los recientes comicios, Edmundo González y Corina Machado. Trump parece haber acordado la permanencia de la vicepresidenta Delcy Rodríguez, quien, como contrapartida, permitiría reactivar la industria del crudo para las compañías de Houston. Trump ya posee la imagen que deseaba y en breve sus yacimientos de combustible.
