Las Claves
- Alberto Núñez Feijóo actúa con excesiva premura debido a su larga espera por alcanzar el mando político en España.
- El líder opositor criticó erróneamente
Giulio Andreotti afirmó en su momento que el mando agota, especialmente, a aquellos que carecen de él. Para Alberto Núñez Feijóo el periodo de expectativa resulta excesivo, situación que frecuentemente le empuja a actuar con premura. Recientemente le escuchamos festejar “sin ambages” la detención de Nicolás Maduro y poco más tarde se mostró confundido al ver que Trump rechazó a María Corina Machado como relevo, inclinándose por la vicepresidenta Delcy Rodríguez. Resulta aún más llamativo que el líder de la oposición atacara con severidad a Pedro Sánchez por ausentarse de la Pascua Militar, mientras el presidente del Gobierno se encontraba en ese instante en París, citado por Emmanuel Macron, rodeado de numerosos mandatarios europeos, contando con la presencia de Estados Unidos, con el fin de abordar el conflicto de Ucrania.
Resulta inaceptable que Feijóo manifestara de forma abierta que un mandatario respetable tendría que acompañar al jefe del Estado, sugiriendo que Sánchez se encontraba de ocio con sus amistades. La jerarquía de los asuntos importantes resulta fundamental en la actividad política, tanto al ejercer el gobierno como al pretender llegar a él.
Feijóo ejemplifica el aforismo de Andreotti respecto a que el mando agota, especialmente, a aquel que carece de él.
La administración de Sánchez atraviesa etapas complejas, aunque no conviene darla por acabada, a pesar de la insistencia de ciertos comentaristas del ala conservadora más extrema que mezclan sus deseos con los hechos reales. Según relataba el experto Oriol Bartomeus en El País, en Madrid hay un sector mediático y político que anhelaría que aquello que no ha logrado el magistrado Juan Carlos Peinado lo consigan las tropas estadounidenses. Actúan como si el mandatario fuese un autócrata que rechaza abandonar el cargo simplemente porque los opositores lo han determinado sin contar con los apoyos parlamentarios requeridos. Isabel Díaz Ayuso no mostró reparo alguno al calificarlo de “dictador”, hace apenas unas semanas.
El PP ha manifestado con firmeza su rechazo a las medidas del sanchismo. No obstante, todavía no ha detallado su plan para España, y tampoco ha aclarado si aceptaría incluir en el Consejo de Ministros a representantes de la extrema derecha. Sin duda, un ejercicio tan difícil como el 2026 no admite una gestión errática, por lo que el bloque opositor tendría que precisar de qué manera dirigiría la nación sin cometer fallos constantes. Así lo señaló Andreotti: “En la política española falta finura”.
