Opinión
Màrius Carol Pañella

Màrius Carol

Consejero editorial

Lo que no puede ser peor

FUTUROS IMPERFECTOS

La honestidad suele considerarse una cualidad positiva, aunque entre la clase política resulta poco frecuente. Al intervenir Óscar Puente, responsable de Transportes, ante el Senado sobre el funcionamiento de Rodalies, lo definió tajantemente como “pésimo”. De acuerdo con el léxico, pésimo describe aquello que ha alcanzado el grado máximo de deficiencia. Sin embargo, un sistema ferroviario que transporta cada jornada a más de 400.000 usuarios en Catalunya no debería presentar fallos el 85% de las fechas anuales, ni sumar demoras en el cincuenta por ciento de sus trayectos, tal como ocurrió durante el 2025.

 
 Victor Lerena / EFE

Tras reconocer la honestidad del portavoz del Gobierno, quien admitió que la situación deriva de años de falta de inversión y descuido, ¿cuál es la estrategia del Ejecutivo?, ¿en qué momento el sistema de Rodalies garantizará la puntualidad a los viajeros? Puente no especificó detalles, probablemente debido a que la fecha prevista resulta tan remota que frustraría a los jubilados catalanes, quienes deberían superar los límites de la longevidad para ver un funcionamiento ferroviario estable. El ministro afirmó, no obstante, que la mitad del presupuesto de su cartera se destina a Rodalies y que “hay esperanza de cierta mejora”, una expresión carente de firmeza. Parece una forma de mostrar lástima. Sin embargo, el desánimo constituye una dolencia del alma que no se cura simplemente con gestos de consuelo.

El ministro Puente no vaciló al catalogar la prestación de Rodalies de “pésimo”.

Puente no disfrutó de una tarde de lucidez literaria, ya que podría haber recurrido a José Saramago cuando este manifestó su pesimismo, alegando que no era su culpa que la realidad fuera tal cual es. La representante de ERC le contestó que Rodalies se encontraba en mal estado por una “asfixia premeditada” y el parlamentario de Junts, por la ambición de “noquear Catalunya”. Quienes somos menos dados a las conspiraciones pensamos que el origen principal del problema fue el proyecto de vincular las capitales de provincia españolas con alta velocidad, lo que disminuyó los fondos para cercanías. El propio Obama señaló con ironía que EE.UU. No era tan adinerado y no podía permitírselo. 

Sin embargo, el motivo secundario reside en que la oposición no instó lo suficiente a las distintas administraciones para frenar el deterioro de Rodalies. Habrá que prepararse para el escenario más adverso, tal como el ministro, ya que es la seguridad de que en adelante solo cabe la mejoría.