Más videovigilancia
Cerca de 730 localidades de Catalunya carecen de un cuerpo de policía local propio. Dado que este escenario persistirá en el futuro cercano, el Departament d’Interior de la Generalitat ha resuelto lanzar una convocatoria de ayudas económicas para que dichos núcleos urbanos refuercen su protección mediante la colocación de sistemas de videovigilancia equipados con lectores de matrículas. Inicialmente, tendrán acceso a estos fondos los consistorios vinculados al acuerdo que faculta a los Mossos para consultar los registros y observar las grabaciones de estos dispositivos. Más adelante, se contempla que estas partidas presupuestarias se extiendan a otras poblaciones adicionales. Sea como fuere, se trata de una propuesta que resulta plenamente coherente. Al igual que metrópolis de la talla de Barcelona han dejado atrás antiguos prejuicios para incrementar la vigilancia electrónica en su vía pública, es favorable que municipios de menor tamaño y con tramas urbanas frecuentemente diseminadas logren sacar provecho de este recurso tecnológico.