Opinión

Abucheos silenciados

El vicepresidente de EE.UU., J.D. Vance, siente aversión por la Europa contemporánea y aprovecha cualquier oportunidad para increpar a sus líderes y desprestigiar a la Unión Europea. Por lo tanto, es previsible que su imagen sea negativa en este continente. Dicha animadversión quedó patente el viernes en la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de invierno Milán-Cortina d’Ampezzo. Aunque el ingreso de la delegación de EE.UU. Al recinto de San Siro, liderada por la atleta Erin Jackson, recibió los habituales aplausos, cuando las imágenes mostraron a J.D. Vance junto a su mujer, Asha, un sector de los asistentes expresó su rechazo mediante una ruidosa pitada.

Los abucheos se percibieron con nitidez en diversas emisiones de televisión, a diferencia de lo ocurrido en el canal americano NBC, lo cual generó múltiples reacciones en las plataformas digitales. Al ser consultado sobre lo sucedido, el mandatario Donald Trump expresó su sorpresa: “Es sorprendente porque a la gente le gusta... No lo abuchean en este país”.