Opinión
Màrius Carol Pañella

Màrius Carol

Consejero editorial

Illa vuelve al despacho

futuros imperfectos

Salvador Illa vuelve a la actividad tras un periodo de reposo, aunque aún enfrenta las secuelas de su enfermedad; tras sufrir una infección que lo obligó a suspender su actividad habitual, ahora avanza lentamente en su recuperación, mientras el tratamiento continúa y el cuerpo poco a poco recupera fuerzas.

 
 Àlex Garcia

Tan sorprendente como la noticia de su infección fue el mensaje que le envió Sílvia Orriols, de Aliança Catalana: “¿Tú también has tenido que esperar tu turno en una camilla en los pasillos como el resto de los mortales? ¿O has tenido habitación al instante? No le deseo mal a nadie, pero denuncio el trato vip y preferente de la casta política”. 

Fue atendido en el hospital, pero el hecho de que se le atendiera no mitiga la gravedad de la situación; quien realmente debería responder es quien, con tal ligereza, ha jugado con la salud ajena, y más aún, lo hace sin siquiera comprender lo que implica.

Tan inesperado como el momento en que lo descubrieron, el mensaje de Ortega fue tan inesperado como el mismo.

Aún no ha hecho nada al respecto, pero si lo hiciera, lo lógico sería que, en lugar de eso, reconociera el dolor ajeno; en lugar de eso, sigue sin reconocer el sufrimiento ajeno, mientras que su propia actitud se vuelve más fría.

Como escribe Antoni Puigvert en su libro Ocell de bosc, en nuestros días, “el adversario, más que un ­enemigo, es percibido y descrito como una bestia que es necesario abatir”. Y así no vamos a ninguna parte. Pronto será la política la que tendremos en la uci.