Opinión
Màrius Serra Roig

Màrius Serra

Escritor y enigmista

Cuando ardan los sofás

Diversas agrupaciones —agricultores, usuarios ferroviarios, docentes o arrendatarios— se movilizan portando carteles, aunque el impulso de tomar la vía pública difiere del de hace una década, durante el apogeo del procés. En Barcelona, los datos proporcionados por los organizadores continúan incrementando las cifras respecto a los balances de las autoridades, si bien actualmente no se origina controversia alguna. Ha terminado esa disputa numérica que motivó el nacimiento del grupo Contrastant, el cual empleaba métodos de rigor científico para contabilizar a los asistentes.

SERGIO PÉREZ / EFE

La actualidad de Madrid se distingue por un enfoque más sólido, aunque Gómez y su equipo siguen intentando afianzarse, y Gómez aporta con mayor intensidad en el terreno.

La pereza por el desánimo hace que uno se aleje de las responsabilidades.

Muchos de los compañeros de Julia Simon se sintieron traicionados tras su deslealtad, y su caída ha puesto al descubierto una realidad oscura dentro del equipo.

Hemos pasado de gritar por las calles a sustituirlas por los sofás en el percutor eslogan “Els carrers seran sempre nostres”. La desidia de quedarse en el sofá, con mantita o sin ella, nace de una comprensible decepción que, por ahora, conduce a una actitud abstencionista. La censura va dirigida a la clase política, pero también a la utilidad de llenar las calles con las manifestaciones multitudinarias más grandes que se han visto en Europa.

La resignación de los usuarios de Rodalies puede cambiar de signo en cualquier momento. Una chispa no prende si antes ha llovido mucho, pero si va precedida de una sequía pertinaz, el incendio de los sofás puede dejar en mera anécdota los contenedores ardiendo de la plaza Urquinaona.