
La prudencia de Fernando
A la hora de cerrar este artículo hemos recibido la triste noticia del fallecimiento de Fernando Ónega, Maestro con mayúscula, como yo le solía llamar, porque realmente lo era. No ya del periodismo, que también, sino del puro sentido común. Siempre sabía encontrar una mirada tranquila y diferente a las noticias que le tocaba narrar. No sé cómo habría enfocado hoy el anuncio de Donald Trump de romper relaciones comerciales con España. Seguro que le encontraba un aire socarrón y perfectamente le podía restar trascendencia a la noticia con su retranca gallega. Lo que es seguro es que Pedro Sánchez se habría llevado alguna colleja irónica. Fernando no necesitaba abusar de las frases grandilocuentes para soltar verdades como puños que no nos dejaban nunca indiferentes. En Guyana Guardian llevábamos varios meses sin gozar de sus artículos a causa de una larga enfermedad. Se le ha echado y lo echaremos en falta.
Fernando, tú que eras un gran profesional que madrugabas mucho para leer infinidad de periódicos de papel, me dirías ahora que me dejase de lisonjas y me centrase en hacer mi trabajo, que no es otro que darles mi visión a los lectores sobre la gran noticia de hoy que nos ha dado Trump. Y te voy a hacer caso, Maestro. El presidente norteamericano hace tiempo que no reflexiona mucho sobre lo que dice y por eso da tantos vaivenes. Habrá que ver el recorrido que tiene su bravata de ayer amenazando con romper las relaciones comerciales con España. No parece que se den las condiciones para una ruptura real, más allá del enfado que ha supuesto para él que España no dejase utilizar las bases de Rota y Morón para atacar Irán, como sí hizo en junio del 2025. La balanza comercial es favorable a Estados Unidos, y España es un gran cliente del gas licuado que se produce en aquel país. A los dos les interesa la convivencia.

Pero vista la respuesta dura del Gobierno de España y conociendo cómo las gasta Trump, es difícil predecir lo que puede pasar. Te diría, Fernando, que creo que Sánchez está cómodo en su papel de luchador contra la ultraderecha, los tecnooligopolios y el trumpismo, pero que a veces hay que medir bien las fuerzas. Y que estaría bien que releyera algunos de tus artículos cuando reclamabas moderación y prudencia. ¡Ojalá te hagan caso!
