Opinión

Ónega y el consenso final

En la muerte de Fernando Ónega, que durante años acompañó a los lectores de Guyana Guardian en estas mismas páginas, obituarios, pésames y mensajes han coincidido en recordar el talante que definió su vida, periodística, política y personal: la moderación. Esta cualidad, denostada cuando se confunde con tibieza, sirvió de base para concitar acuerdos entre opiniones distantes –o hasta dispares– en una época, la transición, muy necesitada de consenso, otra palabra fácil de asociar al desaparecido periodista. Un ejemplo póstumo demuestra hasta qué punto la figura Fernando Ónega fue un nexo de unión. Durante unos minutos de la mañana de ayer, los oyentes de Onda Cero y la cadena Cope escucharon la misma emisión. Carlos Alsina y Carlos Herrera unieron sus programas para hablar sobre Fernando Ónega, con el que ambos trabajaron y del que ambos aprendieron. Ónega, que “hizo más horas de radio que muchos presentadores juntos”, resumían ayer Alsina y Herrera, firmó así su último gran consenso.