Opinión
Màrius Carol Pañella

Màrius Carol

Consejero editorial

Impasible el alemán

FUTUROS IMPERFECTOS

Emmanuel Macron ha trasladado la solidaridad de Francia a Pedro Sánchez, lo que contrasta con el silencio de Friedrich Merz ante un Donald Trump desencadenado, cuando amenazó públicamente a España con cortar todo el comercio e incluso con un embargo comercial después de que el Gobierno no autorizara a dejar sus bases de Morón y Rota en la ofensiva contra Irán. Merz debió ser consciente de su impasible papel de don Tancredo y desde la cancillería se pasó el mensaje de que en público no quiso subir más la tensión, pero en privado le aclaró al presidente americano que eso que pretendía solo era posible si rompía todo acuerdo conjunto con la Unión Europea.

  
  YOAN VALAT / EPA/EFE/POOL

El Elíseo ha confirmado que Macron ha hablado con Sánchez para mostrarle su rechazo a las presiones de Trump y el apoyo a su posición, más allá de que no coincida con la francesa. También lo hizo el presidente del Consejo Europeo, el portugués António Costa, para trasladarle el compromiso comunitario de garantizar la protección de sus estados miembros. El comisario del Mercado Interior, Stéphane Séjourné, fue aún más rotundo al afirmar que cualquier amenaza comercial dirigida a un Estado miembro es, por definición, una amenaza contra la UE.

Macron muestra su solidaridad con Sánchez en contraste con el silencio de Merz

Bruselas espera que esta tensión no desemboque en una crisis, confiando en que no es la primera vez que la Casa Blanca pone en la diana a España y a otros socios europeos que, al final, no se concretó en nada. Tiene su lógica confiar en la frágil ira de Trump, pero sería oportuno que la Moncloa se esforzara en mejorar la relaciones entre ambos países. Preocupa que Sánchez haya cogido la pancarta del “no a la guerra”, veintitrés años después, como argumento electoral, porque no lo pone fácil. Tampoco resulta esperanzador que Scott Bessent, secretario del Tesoro, acuse a los españoles de poner en peligro vidas estadounidenses.

Churchill, que sabía como tratar a los americanos, tiene una frase que debería tener presente Sánchez: “Es más fácil romper la vajilla que recomponerla”. Una crisis diplomática como la presente puede comportar votos, pero también altos costes. Esto es como el Tetris: hay que ir encajando piezas para que el juego no colapse.