Opinión
Màrius Carol Pañella

Màrius Carol

Consejero editorial

El violinista en el tejado

FUTUROS IMPERFECTOS

Cuando el director de orquesta enloquece, le da un telele o pierde los papeles (en este caso las partituras), el resto de músicos mira al primer violín (el concertino), que es la segunda autoridad. Cuando Donald Trump empieza a ser consciente de que los ataques a Irán no durarán cuatro semanas, sino cien días o incluso más (de acuerdo con lo que dice un documento del Departamento de Defensa), la gente se pregunta si la guerra fue una decisión acertada. Ante el desconcierto de Trump, muchos miran a Pedro Sánchez, que intenta que su violín afine la orquesta.

  
  Borja Puig de la Bellacasa

La jugada de Sánchez es una baza ganadora en la opinión pública, como se ha visto en las últimas horas. De la mexicana Claudia Sheinbaum al francés Emmanuel Macron, pasando por el brasileño Lula da Silva o el portugués António Costa, le dan la razón. Incluso la italiana Giorgia Meloni, tan alabada por Trump, ha hecho un giro hacia el presidente español al declarar que Italia no está en guerra con nadie y que el tratado de sus bases es el mismo de las españolas. Sánchez vuelve a aparecer como líder internacional con vida propia.

Sánchez se desempeña como el concertino de la UE y su actitud frente al conflicto bélico cosecha respaldos.

A Trump le ha dolido la posición de España, como lo evidencian sus amenazas comerciales, pero también sus atropelladas declaraciones al New York Post de que España es un país perdedor y hostil a la OTAN. Tanto o más desconcertado está Alberto Núñez Feijóo, que pide contención, pero no aclara a quién. Y cuyo partido ha cometido el error de difundir una fake news mediante un vídeo en el que asegura que la ministra Margarita Robles apoyó a Trump ante el embajador americano.

Esta guerra de Trump, a la que le empujó Netanyahu, será larga, lo que hace fruncir el ceño a los ciudadanos, pues está convulsionando la economía del planeta: bajan las bolsas, suben el gas y las gasolinas, y la inflación amenaza nuestras vidas. En la encuesta de ayer en El País, solo un 23% de los españoles están a favor del ataque y el 56,9% avala no apoyar militarmente a EE.UU. La actuación de Sánchez la aprueba el 42,2% y solo el 18,5% apoya la postura de Feijóo, que no ha condenado la guerra y ha arremetido duramente contra el Gobierno. Se les viene trabajo a los cerebros de la war room de la calle Génova.