Como aficionada al cine y ya que este año, por fin, los Goya volvían a mi ciudad, decidí acercarme hasta el Auditori Fòrum CCIB y vivirlo de cerca. Nada más lejos de la realidad, las vallas de protección estaban a tanta distancia del CCIB que era imposible ni intuir quiénes iban llegando a la ceremonia. Solo unas pocas personas previo sorteo tenían acceso a la llegada de los actores al auditorio, para el resto de los ciudadanos era inaccesible. Decepcionante.
Sonia Moratiel Ruiz
Barcelona
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