Política

El PP gana en Extremadura pero depende de un Vox que se dispara y el PSOE se hunde a su peor resultado

Elecciones en Extremadura

Con el 99% escrutado, María Guardiola se impone y logra un escaño más pero se queda a cuatro de la mayoría absoluta; los socialistas caen a las 18 actas y la extrema derecha duplica su representación hasta los 11

Elecciones en Extremadura: la última hora de la jornada electoral

La candidata del Partido Popular a la presidencia de la Junta de Extremadura, María Guardiola, este domingo en Mérida

La candidata del Partido Popular a la presidencia de la Junta de Extremadura, María Guardiola, este domingo en Mérida

Jero Morales / EFE

La presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, gana las elecciones pero su principal objetivo no se materializa. Con el 99% escrutado, el PP logra un escaño más (29) y sube al 43,1% de los votos. El crecimiento es de cuatro puntos. Sin embargo, se queda a cuatro de la mayoría absoluta y su dependencia respecto a Vox aumenta. La candidatura de Óscar Fernández se dispara y se consolida como tercera fuerza con 11 diputados (seis más que en 2023) y el 16,9% de los sufragios.

No obstante, la distancia del Partido Popular respecto al PSOE se acrecienta. Mientras que en 2023 los socialistas se llevaron la victoria y empataron en actas con el PP a 28, la candidatura encabezada por Miguel Ángel Gallardo se despeña y registra un batacazo sin precedentes. El PSOE obtiene su peor resultado histórico en un feudo en el que ha gobernado en 37 de los últimos 42 años al caer a los 18 parlamentarios (desciende diez asientos respecto a los actuales) y un 25,7% de las papeletas, lo que se traduce en 14 puntos porcentuales menos que en 2023.

De este modo, los socialistas son el único partido que ve disminuido claramente su apoyo. En la otra cara de la izquierda, Unidas por Extremadura sube. La coalición liderada por Irene de Miguel prácticamente duplica su bancada (de 4 a 7 representantes) y supera el 10,2% de los votos, cuatro puntos más que en 2023. Pese a ello, la suma de la izquierda registra el apoyo más bajo de la historia: PSOE y la lista de Podemos e Izquierda Unida no alcanzan el 37%. Por ello se confirma un viraje hacia la derecha de Extremadura: PP y Vox rozan el 60%.

Es, sin duda, el peor resultado de los socialistas en Extremadura, una región en la que el PSOE había sido una fuerza hegemónica. No hay que olvidar que incluso en las últimas elecciones, las de 2023, de las que surgió el primer gobierno de María Guardiola merced a un pacto con Vox, fue la primera fuerza con el 39,9 por ciento de los votos (un punto más que el PP).

Un síntoma de este descalabro es que en Villanueva de la Serena, municipio del candidato Miguel Ángel Gallardo y del que fue alcalde durante dos décadas, es que el PSOE ha pasado del 50,1% que logró en 2023 al 30,6% de este domingo. El PP le ha hecho el 'sorpasso' y le ha sacado más de 1.000 sufragios de diferencia.

Casi a las doce de la madrugada, María Guardiola ha defendido que, con su victoria, los extremeños “han decidido muy claramente quién quiere que lidere” el gobierno. La presidenta en funciones de la Junta de Extremadura ha pedido “que no se bloquee” la formación de un ejecutivo porque son “claros ganadores”. Ha argumentado que sacan 11 escaños al PSOE y suman cuatro más que toda la izquierda junta.

La popular iniciará este lunes una ronda de contactos con el resto de fuerzas para intentar formar gobierno. Guardiola ha lanzado un mensaje a Abascal: “El coste de estas elecciones es infinitamente inferior a lo que ha supuesto no tener presupuestos para el 2026, que son 600 millones de euros menos”.

Gallardo reconoce que el resultado es “muy malo” y lamenta que habrá “mayor bloqueo y extremismo”

Con el 95% escrutado, el primero en comparecer ha sido el gran derrotado de la noche, Miguel Ángel Gallardo. El secretario general del PSOE en Extremadura ha reconocido que el resultado ha sido “muy malo y adverso” y ha calificado de “fallido” el “experimento que Feijóo mandató a Guardiola”. A su juicio, se convocaron unos comicios anticipados con la “mentira de intentar sacar una mayoría absoluta” y lo que hay a partir de ahora es “mayor bloqueo, mayor inestabilidad y mayor extremismo por el crecimiento de la ultraderecha”.

Tras esta breve reacción, Gallardo ha informado que ha convocado una ejecutiva regional para este lunes por la mañana para analizar “en frío” los resultados. Preguntado por si se plantea dimitir, el candidato socialista ha eludido responder qué hará y ha acotado su respuesta a un “lo que menos me preocupa es mi futuro político”. “Por encima mío está el PSOE, a partir de mañana lo hablaremos”, ha añadido.

El último en comparecer ha sido Óscar Fernández (Vox), que ha preparado el terreno ante una negociación con el PP que no será nada fácil. El candidato de extrema derecha ha avisado que “Extremadura ha hablado alto y claro y quiere mucho más Vox” y ha avisado que defenderán “cada uno de los votos conseguidos con uñas y dientes”. “Somos los ganadores reales de estas elecciones, hemos ganado al bipartidismo”, ha sentenciado Fernández.

Por su parte, Irene de Miguel ha celebrado los resultados de su coalición, Unidas por Extremadura, que ha mejorado notablemente respecto al 2023. La candidata ha aprovechado para reivindicar esta fórmula de unidad y ha señalado que es una “luz de esperanza para toda la izquierda transformadora del país”.

Al mismo tiempo, De Miguel ha lamentado que con estos resultados se vislumbra “más incertidumbre en Extremadura” y ha apuntado a María Guardiola como “la gran derrotada” de la noche: “¿Y ahora qué? Nos hemos gastado siete millones de euros en unas elecciones que le dan un escaño más, pero no tiene mayoría absoluta y depende más de Vox”. A su juicio, el órdago de la popular no ha funcionado y por esta razón considera que “debería de dar un paso al lado si tuviera un mínimo de decencia y respeto”.

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