Las Claves
- El Gobierno de Pedro Sánchez solicita una desescalada y el respeto al Derecho Internacional tras el ataque de Estados Unidos en Caracas.
- Sumar califica la ofensiva como pir
El Gobierno se ha brindado para “prestar sus buenos oficios” en el rastreo de una “una solución pacífica” y pactada ante la crisis presente en Venezuela, la cual ha sufrido una transformación relevante tras la incursión armada lanzada esta madrugada por Estados Unidos contra varios blancos en Caracas. Este agravamiento posiciona al Ejecutivo español ante un contexto diplomático de gran tirantez, con repercusiones directas en la estabilidad de la región.
Bajo ese escenario, el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, ha sostenido que España está llevando a cabo “un seguimiento exhaustivo de los acontecimientos en Venezuela” y ha enfatizado que “nuestra embajada y consulados están operativos”. Sánchez ha formulado asimismo una exhortación “a la desescalada y a la responsabilidad”, haciendo hincapié en que “hay que respetar el Derecho Internacional y los principios de la Carta de Naciones Unidas”.
Dicha postura fue elaborada por el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación. A través de una nota oficial, y tras corroborar que los integrantes de la Embajada española en la capital venezolana están “a salvo” luego del “ataque aéreo” estadounidense, el Ejecutivo ha hecho un llamamiento “a la desescalada y a la moderación”, se instó a proceder siempre bajo la observancia del Derecho Internacional y los fundamentos de la Carta de Naciones Unidas.
El Ministerio de Asuntos Exteriores monitorea el estado de la comunidad española en dicha nación, que cuenta con 154.767 habitantes, al tiempo que su responsable, José Manuel Albares, ha mantenido una conversación con el dirigente de la oposición venezolana, Edmundo González, quien vive en España tras la gestión del Gobierno para permitir su partida de Venezuela.
Asimismo Sumar, integrante minoritario del Gobierno, se ha pronunciado temprano este sábado. La formación plurinacional encabezada por Yolanda Díaz sitúa el ataque como un avance adicional de las “graves violaciones del derecho humanitario con asesinatos de supuestos traficantes de drogas en lanchas”, y ha urgido al sector socialista del Ejecutivo a “condenar los ataques”, a la vez que apela a “la movilización popular para evitar que se conviertan en el prólogo de ataques y de una invasión de Venezuela, que desestabilizaría a toda América Latina”.
Sumar califica este ataque como una acción de piratería imperialista y una violación de la Carta de Naciones Unidas, ya que constituye un asalto unilateral sin fundamento frente a una nación integrante de Naciones Unidas.
“El tenue velo de la lucha contra el narcotráfico, con violaciones sistemáticas del derecho humanitario con el asesinato de presuntos miembros de cárteles, no puede ocultar cuáles son los auténticos objetivos públicos de la Administración Trump para de derribar al gobierno de Nicolás Maduro y apropiarse el petróleo nacionalizado de Venezuela”, reitera Sumar en su nota oficial.
La segunda vicepresidenta del Gobierno, Yolanda Díaz, ha endurecido su discurso al asegurar mediante una publicación en Bluesky que “el mundo es menos seguro y menos libre desde que Trump y la internacional del odio actúan impunemente. Siempre estaremos con el derecho internacional y la paz”.
De manera similar, y como aliado de Sumar en el Ejecutivo, el coordinador federal de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, ha rechazado “una agresión militar criminal que viola su soberanía y pone en riesgo a la población civil”. “Debemos unirnos frente a la guerra y el imperialismo. Solidaridad con el pueblo venezolano”, ha puntualizado, una declaración que ha apoyado el portavoz parlamentario de IU, Enrique Santiago, quien ha urgido a la comunidad internacional a “exigir de inmediato el fin de la agresión”.
Santiago, que además es vicepresidente de la Comisión de Exteriores del Congreso, se ha desplazado a la Embajada de la República Bolivariana de Venezuela para repudiar la “ilegal agresión de EE.UU.”, recalcando que “España y la Unión Europea (UE) deben manifestarse de inmediato en contra de este ataque a la soberanía de Venezuela”.
Podemos solicita la ruptura de los vínculos con Estados Unidos mientras que Vox demanda la capitulación del “régimen narcoterrorista de Maduro”.
Podemos ha avanzado un nivel adicional en sus peticiones de carácter político. La líder de la formación, Ione Belarra, ha criticado duramente a Estados Unidos al estimar que “el mundo es suyo y que puede hacer con sus pueblos lo que le dé la gana. No lo podemos permitir. Mi rechazo más profundo a este ataque a Venezuela”, y ha solicitado la “ruptura de relaciones” de Madrid respecto a Washington, además del abandono por parte de España —“un país de paz”— de la OTAN.
Asimismo, la parlamentaria europea Irene Montero ha señalado “las guerras por petróleo”. “EE.UU. Es un peligro. O les paramos o arrasarán con todo”, ha declarado mediante una publicación en redes sociales.
Gabriel Rufián, representante de ERC en el Congreso de los Diputados, ha solicitado al Gobierno que denuncie la agresión y evite actuar de la forma “ridículo” que, según su criterio, empleó el Partido Popular en distintas situaciones de crisis. ”Aquellos que te engañaron respecto a Irak, la crisis, las preferentes, el auxilio financiero a la banca, el Prestige, el Yak-42, el Metro de Valencia, el Alvia de Galicia, las 7.291 personas desamparadas en las residencias de Madrid, la dana, los incendios y Gaza, volverán a mentirte sobre Venezuela”, señaló Rufián a través de una publicación en sus perfiles sociales.
La posición de Junts se ha fundamentado en la condena de una incursión militar que define como “una violación flagrante del derecho internacional”. De este modo lo ha manifestado la formación de Carles Puigdemont a través de una nota oficial en la cual, aun señalando que ”el sistema despótico y deshonesto de Nicolás Maduro ejerce el poder careciendo del respaldo de los votos”, avisa de que la ofensiva de Estados Unidos carece de base legal y cuestiona la función de Naciones Unidas como organismo mediador en disputas globales, situación que provoca una profunda inquietud de cara al porvenir”.
Feijóo y Abascal protegen la autonomía y el sistema democrático.
Dentro del sector opositor, el máximo responsable del PP, Alberto Núñez Feijóo, se ha decantado por una alocución de carácter más formal, mezclando prudencia diplomática con reproches hacia el chavismo. “La prudencia es compatible con la esperanza de que Venezuela recupere el futuro que Maduro le arrebató con el silencio cómplice de demasiados dirigentes de mi país. (...) Solo la libertad y la democracia traerán el futuro en paz que Venezuela merece”, ha manifestado.
Feijóo ha recalcado que su “principal preocupación” y “máxima prioridad” se centran en los ciudadanos españoles que viven en la nación y en todos los venezolanos. “Venezuela ha sufrido una férrea dictadura y reclama un futuro sin represión y con una transición democrática bajo el liderazgo del Presidente electo Edmundo González y de la líder opositora María Corina Machado. (...) Llevamos muchos años denunciando el régimen de Maduro y a sus aliados, también desde la órbita del Gobierno de España. Hoy es un mal día para todos ellos”, manifestó, sumando de esta forma a su razonamiento otra embestida contra el Gabinete encabezado por Sánchez.
Por otro lado, el máximo responsable de Vox, Santiago Abascal, ha reclamado mediante sus perfiles sociales que “el régimen narcoterrorista de Maduro debe rendirse inmediatamente y evitar sufrimiento al pueblo venezolano, al que ha torturado sin descanso y con brutalidad”.
La formación radical ha sacado partido de las circunstancias para arremeter contra el Gobierno español y la totalidad de sus aliados de izquierdas sugiriendo que “ahora veremos a la mafia sanchista y a la izquierda corrupta hablar mucho de los derechos humanos…”.
“Una solución democrática”
España no ha validado los desenlaces de los comicios del 28 de julio de 2024 en los cuales Nicolás Maduro se declaró ganador, y “siempre ha apoyado las iniciativas para alcanzar una solución democrática para Venezuela”, señala Exteriores en su nota oficial.
Del mismo modo, el Gobierno de coalición de PSOE y Sumar ha recalcado que ha brindado refugio, y continuará haciéndolo, a decenas de miles de venezolanos que se han visto obligados a dejar su nación por razones políticas y que mantiene su disposición para colaborar “en la búsqueda de una solución democrática, negociada y pacífica para el país”.

