Sánchez blinda a Puente y reivindica su gestión ante la crisis ferroviaria
El escenario político
El presidente apela al restablecimiento de un servicio de Rodalies “digno y seguro”

Pedro Sánchez, junto a Pilar Alegría, en el mitin del PSOE que ayer protagonizaron en Huesca

Tras el paréntesis de los tres días de luto oficial decretados por las 45 víctimas mortales del siniestro ferroviario de Adamuz, el Partido Popular puso en su diana al ministro de Transportes, Óscar Puente. El principal partido de la oposición busca así cobrarse una pieza de caza mayor como saldo político de la crisis ferroviaria desatada la semana pasada en España.
Pero ante el colapso del servicio de Rodalies en Catalunya a raíz del accidente que a continuación se produjo en Gelida, y que le costó la vida a un joven maquinista, también el líder de Esquerra, Oriol Junqueras, elevó el tono –tras las sintonías de su reciente pacto con el Gobierno en financiación– para reclamar igualmente la renuncia del ministro Puente.
Pedro Sánchez, no obstante, salió ayer al paso de estas apremiantes demandas de dimisión, por la derecha y la izquierda, de su ministro de Transportes, uno de los pesos pesados del Gobierno. El presidente blindó así expresamente a Puente, y reivindicó su gestión. “Todo mi reconocimiento al ministro de Transportes, Óscar Puente, que está gestionando y dando la cara desde el primer momento de esta tragedia”, resaltó Sánchez durante el mitin del PSOE que ayer protagonizó en Huesca.
“Esa es la diferencia entre unos y otros”, advirtió el jefe del Ejecutivo, en implícita alusión a la gestión de la dana del 2024 por parte de quien era presidente de la Generalitat valenciana, Carlos Mazón, en el momento de las riadas que causaron 230 víctimas mortales. “Desgraciadamente, en la vida las tragedias suceden. Pero no es igual cómo se responde a esas tragedias”, alegó Sánchez.
“Este Gobierno ha respondido poniendo a las víctimas en el centro de sus prioridades, con empatía, eficacia, transparencia y unidad. Dejando a un lado la confrontación estéril política que nos desvía del objetivo principal, que es responder a las víctimas y restablecer un servicio ferroviario que es admirado en todo el mundo”, recalcó, en referencia a la alta velocidad.
Y Sánchez tampoco se olvidó de los ciudadanos catalanes, que siguen sufriendo el colapso de Rodalies, y les quiso trasladar un mensaje de confianza para tratar de paliar su irritación. “Estamos trabajando día y noche, codo con codo con la Generalitat de Catalunya, para que vuelva a restablecerse un servicio de Cercanías digno y seguro, que es lo que se merecen los ciudadanos de Catalunya”, recalcó.
El líder socialista intenta transformar la nueva financiación en un activo electoral para sus candidatos
El presidente admitió que España padeció “días muy duros y muy desgarradores”, ante la sucesión de accidentes ferroviarios de la semana pasada. Y dedicó las primeras palabras del acto electoral a las víctimas, familiares y vecinos de los accidentes de Adamuz y de Gelida.
“Todo el cariño para las víctimas y las familias de esos trágicos accidentes ferroviarios”, señaló. “Todo el orgullo por los servidores públicos, también por las instituciones que han trabajado coordinadamente y de manera leal y unitaria para responder ante esta tragedia, como siempre hacemos los españoles, con unidad, lealtad, empatía y eficacia”, destacó.
Sánchez aprovechó además su debut en la campaña electoral en Aragón, en un mitin en el que arropó a la candidata de PSOE a la cita con las urnas autonómicas del próximo 8 de febrero, la exministra Pilar Alegría, para tratar de neutralizar la ofensiva territorial del PP contra su propuesta de financiación autonómica. El objetivo es tratar de transformar en un activo para el PSOE, ante las citas con las urnas del nuevo ciclo electoral en curso, una iniciativa con la que el PP vuelve a denunciar el “agravio” respecto a Catalunya, al entenderlo como un “chantaje” de los independentistas catalanes.
“Es puro sectarismo ideológico”, advirtió Sánchez sobre el rechazo del PP a la nueva financiación, como ya ocurrió con la propuesta de condonación de la deuda de los territorios, que implicaría, según destacó, un notable incremento de recursos para financiar la sanidad y la educación públicas.
“Y por puro sectarismo ideológico el PP dice que no quiere la nueva financiación autonómica, aunque sean 630 millones de euros más de lo que el actual sistema da a Aragón”, resaltó el presidente. En cambio, denunció que el PP no plantea ninguna alternativa, ya que “no propone ni un céntimo de euro más ni para Aragón ni para ningún otro territorio de España”.
El nuevo modelo de financiación, defendió, inyectaría a las comunidades otros 21.000 millones de euros más “para fortalecer los servicios públicos”. “No hay mejor manera de unir a un país que fortaleciendo ese patrimonio común que es el Estado de bienestar”, afirmó.
El jefe del Ejecutivo pide aparcar una “confrontación política estéril” tras la sucesión de siniestros
Y Pilar Alegría, que criticó que el presidente aragonés, Jorge Azcón, solo entiende la política como “agravio y confrontación”, hizo números y advirtió que con esos 630 millones extra en Aragón se podrían construir 4.000 viviendas públicas, contratar a 15.000 médicos de atención primaria, poner en marcha 175 nuevos colegios e institutos o levantar más de 80 residencias de mayores públicas.

