Felipe González: “Con el candidato actual votaría en blanco, pero no dejaré de votar al PSOE”
Desayunos del Ateneo
El expresidente cuestiona la dirección de Pedro Sánchez, augura un final de legislatura anticipado y reclama una reflexión interna tras las derrotas electorales

El expresidente del Gobierno Felipe González en los Desayunos del Ateneo

Felipe González ha vuelto este martes al primer plano del debate político con una intervención en Los desayunos del Ateneo que ha funcionado, más que como una charla retrospectiva, como un diagnóstico severo —y en algunos puntos descarnado— del momento que atraviesan el sistema político español en general y el PSOE en particular. Así lo ha dejado de manifiesto al resumir en una frase su relación actual con el partido que lideró durante más de dos décadas: “Con el candidato actual, en unas elecciones votaría en blanco, pero no votaré a ningún partido que no sea el PSOE”.
La afirmación, formulada ante una pregunta directa del público sobre si votará al PSOE en las próximas elecciones generales, ha condensado la ambigüedad —lealtad orgánica y ruptura política— que define desde hace tiempo la posición de González frente a la dirección que encabeza Pedro Sánchez. El expresidente ha descartado cualquier tentación de abandonar el partido y, preguntado por esa posibilidad, ha replicado: “¿Por qué? ¿De verdad tengo que dejar yo el PSOE? Si acaso, que lo deje el que lo destroce”.
El foro, un encuentro mensual organizado por once periodistas y presentado en esta ocasión por Pedro García Cuartango, Esther Palomera y Lucía Méndez, ha servido para que González haya encadenado críticas al PSOE, al PP y a sus respectivos liderazgos.
Con un tono que ha oscilado entre la ironía y la admonición política, apoyado en la autoridad del expresidente y con escasas referencias autocríticas a su propio legado, el expresidente ha sido preguntado por los resultados de las elecciones autonómicas de Aragón y los ha equiparado a los de Extremadura. Interrogado sobre si el partido debería “replantearse” algo tras las derrotas encadenadas, ha respondido sin rodeos: “Debería”.
Esa falta de replanteamiento ha sido, a su juicio, compartida por PSOE y PP. González ha denunciado la ausencia de “autocrítica” tras los comicios aragoneses y ha vinculado ese déficit con el auge de la extrema derecha. En ese contexto, ha marcado distancias con claridad respecto a las políticas de alianzas: “Yo no pactaría con Vox, pero a mucha más distancia estaría de pactar con Bildu. (…) No pactaría ni en broma con aquellos que no han pedido perdón”.
Las críticas más duras han recaído sobre Pedro Sánchez, al que ha reprochado tanto su estrategia parlamentaria como la gestión institucional. González ha calificado de “clara violación de la Constitución” la decisión de gobernar sin presentar presupuestos generales del Estado y ha recordado su propia dimisión como precedente: “Si no hay presupuestos, se deben convocar elecciones. Por eso dimití yo”. En esa línea, ha pronosticado que la legislatura no llegará a su término: “Es imposible. Yo tengo la impresión de que Sánchez cuenta los días para superar el tiempo de gobierno de Zapatero; igual luego quiere superar el que estuvo Aznar”.
El expresidente ha extendido su censura al presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, a quien ha acusado de carecer de un proyecto político reconocible: “¿El único proyecto de Feijóo es echar a Pedro Sánchez? Pues no me interesa. Y lo digo cuando todo el mundo conoce mis discrepancias con Sánchez”. Tampoco ha ahorrado reproches a Isabel Díaz Ayuso y a su entorno, al señalar que lo que plantean la presidenta madrileña y Miguel Ángel Rodríguez “no le seduce”.
En su análisis del declive socialista, González ha lamentado que el PSOE ya no sea “el partido del poder o la alternativa de poder”, como reflejan los resultados en Galicia, Euskadi o Madrid, donde ha pasado a ser la tercera fuerza. Ha trazado además un paralelismo explícito con el final de su propia etapa al frente del Gobierno: “Sí. Los finales de etapa son muy duros. Yo tuve que aguantar campañas difamatorias duras”.
Preguntado sobre si Sánchez debería dejar la dirección del PSOE en caso de perder las próximas generales, González ha esquivado una respuesta categórica: “No lo sé, puede sorprendernos. A mí me ha sorprendido en alguna ocasión”, ha dicho con ironía. Sí ha sido más contundente al referirse al presidente del CIS, José Félix Tezanos, al que ha acusado de ser “el único que no ve que las derechas van a ser abrumadoramente mayoritarias en las próximas elecciones”.
La ausencia de alternativas internas ha sido otro de los ejes de su intervención. González ha descartado la lógica del liderazgo único en el PSOE con una expresión deliberadamente cruda: “Para que haya un puto amo” -ha dicho parafraseando las palabras de Óscar Puente sobre Sánchez- “debe haber siervos, y el PSOE no ha funcionado nunca con esa lógica”, ha apostillado para explicar la evidente dificultad para que emerjan liderazgos alternativos a Sánchez.