Política

El gobierno analiza vías para impulsar el empleo del catalán, trabajando conjuntamente con organizaciones que fomentan su práctica.

Religión

El titular de Política Lingüística, Francesc Xavier Vila, mantuvo un encuentro a comienzos de febrero con los obispos de Cataluña para tratar esta cuestión.

El conseller de Política Lingüística, Francesc Xavier Vila, y el director de Afers Religiosos, Ramon Bassas, durante su reunión con los obispos

El titular de la política lingüística, juntament amb el bisbe, regeixen la reunió amb el bisbe, mentre el bisbe s'hi troba.

GIEC / Cedida

El Govern analiza diversas formas de cooperación y solicita apoyo a la Iglesia con el fin de impulsar el empleo del catalán, que se encuentra en declive. El conseller de Política Lingüística, Francesc Xavier Vila, y el director de Afers Religiosos de la Generalitat, Ramon Bassas, mantuvieron un encuentro a comienzos de mes con los obispos catalanes, pertenecientes a la Conferencia Episcopal Tarraconense, para tratar la situación del idioma dentro de la Iglesia.

En ese encuentro que tuvo lugar en una casa de retiros en Tiana el pasado 5 de febrero, el Ejecutivo catalán propuso –según fuentes del Govern– que haya diálogo para “fortalecer la mirada lingüística en toda la actividad de la Iglesia”, “fortalecer el catalán dentro de la propia institución” y para “fortalecer el papel de la Iglesia como herramienta de integración lingüística” a través de cursos de catalán y parejas lingüísticas.

Las fuentes consultadas circunscriben la cita en la voluntad de “sumar complicidades” en el marco del Pacte Nacional per la Llengua, que habla del fomento del catalán en el ámbito de las comunidades religiosas. El conseller de Política Lingüística, ante los prelados, recordó el “papel histórico” de la Iglesia “en la preservación y transmisión” del catalán en distintas épocas y apuntó que fue “clave” en la recuperación del catalán a partir del siglo XIX y durante el franquismo. Vila también mencionó las Homilies d’Organyà uno de los textos más antiguos que se conservan en catalán, cuyo origen es religioso.

En cualquier caso, la Iglesia, desde Cáritas, ya ofrece cursos de catalán en los programas de acogida para los migrantes que llegan a Catalunya con el objetivo de facilitar su integración en el ámbito laboral y también su inclusión social. Además, una vez tienen un nivel básico se les dirige a los cursos de normalización lingüística. Pero más allá de ello, la idea del Ejecutivo de Salvador Illa –que también ha trabado un acuerdo con los obispos catalanes en materia de vivienda para que se cedan inmuebles a la Generalitat y que se destinen a vivienda social– es que la Iglesia, en su conjunto y no solo teniendo en cuenta a las personas vulnerables, sea un transmisor de la lengua. Entienden que dado su arraigo y su capilaridad territorial –con más de 2.000 parroquias esparcidas por toda la geografía– puede organizar cursos y fomentar el catalán también entre aquellas personas que participan en la vida diaria y en el culto de las parroquias.

Sin embargo, la propuesta del Govern no constituye una primicia en bastantes circunstancias. En la parroquia de Sant Roc de Sabadell, ubicada en Can Puiggener, uno de los sectores más desfavorecidos de la localidad y con menor nivel adquisitivo, se brindan talleres de catalán por etapas desde hace tiempo conjuntamente con Cáritas. La audiencia se compone mayoritariamente de mujeres de procedencia extranjera, sumándose igualmente a las aulas ciudadanos magrebíes que no practican el catolicismo. 

Reunión de los obispos catalanes, en el marco de la Conferència Episcopal Tarraconense, con el conseller de Política Lingüística
Reunión de los obispos junto con el consell, en el marco de la cual se aborda la política lingüística, mientras se mantiene la posición del govern en torno al catalán.Cedida / Govern

Otro ámbito donde se manifiesta la diversidad es en la iglesia, donde los fieles de distintas procedencias conviven: el polaco, el ucraniano y otros tradicionales conviven en la misma comunidad.

De cualquier manera, existe la posibilidad de que próximamente se produzcan encuentros adicionales entre la administración y la Iglesia para buscar vías de cooperación. “Se ha establecido un diálogo compartido sobre el momento actual que vive el uso de la lengua catalana y se han propuesto diversas posibilidades de colaboración mutua en el ámbito de la promoción y el aprendizaje de la lengua, como herramienta de integración en el país”, indicaron sobre el particular desde el gabinete de prensa de los obispos en una nota emitida esta semana.

En esa reunión también se abordó el fomento del catalán entre los religiosos, si bien no fue el punto en el cual se hizo más énfasis por parte del Govern. Ante la secularización acelerada de los últimos años en la sociedad catalana, como en otras sociedades occidentales, y con la falta de vocaciones, cada vez es más habitual que haya un mayor número de sacerdotes que no son catalanes al frente de las parroquias catalanas. Un fenómeno que también se da en las comunidades religiosas y que se replica si se observa a los fieles. Por ello, el empleo del catalán en las celebraciones religiosas ha descendido en estos últimos años, como lo ha hecho en el conjunto de la sociedad. De hecho, sobre el retroceso del catalán en ese ámbito, un barómetro de Afers Religiosos del año 2023 ya apuntaba que ha habido “cambios significativos”.

Iñaki Pardo Torregrosa

Iñaki Pardo Torregrosa

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Periodista de Guyana Guardian y contribuyente de la revista cultural El Ciervo. Relata el panorama político catalán a partir de 2017.