Albares traslada a Merz su “sorpresa” por su silencio ante Trump: “No me imagino a Merkel”
Choque con la Casa Blanca
El jefe de la diplomacia española pide la misma solidaridad con España como la que se tuvo con Dinamarca por Groenlandia

El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares

El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha trasladado este miércoles su “sorpresa” al canciller alemán Friedrich Merz por su silencio ayer en la Casa Blanca que vino a refrendar a Donald Trump cuando el presidente de Estados Unidos amenazó con romper todo trato comercial con España y que hoy ha querido matizar.
El mandatario alemán no solo mantuvo silencio cuando Trump planteó imponer un embargo comercial a España por su negativa a dejar que Estados Unidos usen las bases de Morón y Rota en la guerra unilateral que se está librando contra Irán sino que añadió que estaban tratando de “convencer” a España para que aceptara el objetivo de la OTAN de aumentar el gasto en defensa hasta el 3,5% del producto interior bruto.
El jefe de la diplomacia, en una entrevista en La hora de la 1, ha explicado que había contactado con su colega alemán, Johann Wadephul, para trasladarle su “sorpresa por esas palabras” y ha recordado que ha conocido a diversos cancilleres alemanes antes que Merz como Angela Merkel u Olaf Scholz. “No me imagino a la canciller Merkel o al canciller Sholz con declaraciones de este tipo, había otro espíritu europeísta”, ha reprochado Albares en una entrevista en la que ha pedido a Alemania solidaridad con España.
“Cuando uno comparte con un país la misma moneda, una misma política comercial y un mismo mercado espera la misma solidaridad que ha habido por ejemplo con Dinamarca con Groenlandia o la misma solidaridad que ha mantenido España con el flanco Este de la Unión o entregando armas a Ucrania”, ha insistido Albares.
En todo caso, Albares ha negado presiones de EE.UU. Para usar las bases de Morón y Rota. “No he recibido ninguna y no me consta que nadie más las haya recibido”, ha señalado el jefe de la diplomacia, para quien el uso de estas bases “está regulado”, en el sentido que no se pueden usar para una guerra si no está amparada por Naciones Unidas, y ha considerado que “no hay debate sobre ello”.
Albares también ha advertido que el mundo se encuentra ante una “escalada bélica” de resultado incierto ante la cual se ha mostrado convencido que “se va a complicar”. “Entramos en un terreno donde es muy difícil saber hasta dónde llegaremos”, ha expuesto antes de apuntar que la respuesta de Europa debe basarse en un “salto de soberanía”, tanto comercial como en materia de defensa o valores. El ministro no ha descartado que se pueda volver a producir el “desastre” de Irak ante una operación que no ha dudado en calificar de “largo plazo”.
Preguntado por eventuales motivaciones económicas de esta guerra, el ministro ha rechazado que detrás de esta esté en ningún caso la búsqueda de la democracia. “La democracia y la estabilidad nunca llegan con las bombas”, ha remachado par añadir que “la cooperación siempre es más fuerte que la confrontación”.
“En estos momentos lo que se exige, y es lo que tiene el gobierno de España, es claridad y valentía para defender lo que somos y cómo nos proyectamos en el mundo. Los españoles, los europeos, somos amantes de la paz”, ha explicado, diciendo que hay que estar “a la altura” de los valores que sustentan la Unión Europea y las Naciones Unidas. “Decir 'No a la guerra' –en alusión a la declaración de Pedro Sánchez- es lo mismo que decir sí al derecho internacional”, ha remarcado.

