Algunas maletas extraviadas que terminan en un rincón polvoriento, olvidadas por completo tras pasar meses en los almacenes de los aeropuertos. Cada año, miles de equipajes quedan huérfanos y, aunque el destino de muchos es incierto, algunos encuentran una nueva vida en manos de curiosos compradores que buscan encontrar alguna ganga.
Becky, una joven usuaria de TikTok, decidió invertir más de 100 euros en una maleta perdida que nadie había reclamado en el aeropuerto de Heathrow, en Londres. Nada más abrir la maleta, Becky se encontró con un par de botas UGG brillantes, aparentemente nuevas. Después, aparecieron unas chanclas de Juicy Couture y una caja de cartas de Pokémon, objetos que, según ella, resultaban “completamente aleatorios”.
A medida que seguía inspeccionando, salieron a la luz dos planchas para el pelo, un iPad completamente funcional y una colección de ropa nueva de marcas asequibles como Shein. “Nada tiene mucho sentido, pero supongo que eso es parte del juego”, dijo mientras revisaba el contenido.
El equipaje escondía más objetos peculiares, como almohadas para el cuello, relojes deportivos que no funcionaban y hasta unas zapatillas de bebé con etiqueta. Becky señaló que también había libros, artículos de aseo y maquillaje, además de un abrigo que destacó como su hallazgo favorito.
Sin embargo, no pudo evitar cuestionarse si estas maletas son realmente equipajes personales o simplemente lotes aleatorios ensamblados para la venta. “Sigo siendo muy escéptica respecto a estas maletas perdidas porque, aunque hasta ahora esta es la mejor que he recibido, nada de lo que hay tiene realmente sentido para ser la maleta de una persona legítima”, aseguró.
Negocio
Es la última opción si no aparecen los dueños
En sus publicaciones, Becky mencionó que los aeropuertos intentan localizar a los propietarios de estas maletas durante meses antes de tomar decisiones como venderlas o quemarlas: “Lo cual no es precisamente ecológico”.
Aunque el proceso pueda parecer controvertido, ya que muchos usuarios se han preguntado si “es legal” que se pongan a la venta estas maletas, la experiencia para quienes adquieren estos equipajes puede estar bien. “Si alguien reconoce esta maleta, estaría encantada de devolvérsela”, garantizó.

