Un científico de una base de la Antártida amenaza con matar a sus compañeros: “Las condiciones de aislamiento se acaban complicando mucho; el coco no aguanta”
'Versió RAC1'
El 'Versió RAC1' se pone en contacto con Joan Riba, jefe de la base española en el continente, para saber cómo es su día a día y los protocolos de seguridad

Joan Riba, jefe de la base española Juan Carlos I, en la Antártida.

Un científico de una pequeña base en la Antártida que pertenece a una delegación sudafricana ha enviado un correo electrónico a la prensa de su país pidiendo ayuda. Explicó que están atrapados con un científico que ha perdido la cabeza.
En concreto, la nota decía que un compañero les había amenazado con matar a otro y que ahora les amenazaba con eliminar a todo el grupo. En el correo también le acusan de agresión sexual.

Salir de ahí no es una alternativa porque todavía les faltan diez meses de misión y están en una zona aislada con temperaturas extremas y a cientos de millas de su campo base.
A raíz de esta noticia, el Versió RAC1 de Toni Clapés se ha puesto en contacto con Joan Riba, jefe de la base española Juan Carlos I, en la Antártida, para saber cómo es su día a día y los protocolos de seguridad.
¿Qué diferencia existe entre la base española y la sudafricana?
La base en la que conviven Joan Riba y otros 35 expertos está en Livingston, una isla muy cerca de la península Antártica, lo que facilita la comunicación con España y, en caso de peligro, el acceso de equipo de rescate en helicóptero o barco.
Por el contrario, la base conflictiva sudafricana Sanae 4 está en una zona más aislada. “Queda muy lejos de la posición de la base Juan Carlos I”, explica el científico.
La otra realidad que diferencia ambas bases es la duración de las campañas: “Las españolas duran entre tres y cuatro meses, mientras que la base Sanae 4 está abierta todo el año, haciendo campañas de entre un año y medio y un año y cuatro meses ”, apunta Joan Riba.

En estas campañas tan largas, “ las condiciones de aislamiento se acaban complicando mucho, el coco no aguanta y es cuando se dan situaciones como estas”, sentencia el técnico.
Las condiciones de aislamiento se acaban complicando mucho, el coco no aguanta y es cuando se dan situaciones como éstas"
¿Cómo se vive en este tipo de base y cómo se solucionan estas situaciones?
En cuanto al aislamiento, el científico puntualiza que “es general de la base”. El problema está en encontrar tiempo para uno mismo. “Cenas con gente, desayunas con gente, siempre estás rodeado de gente, es difícil estar solo”, expone.
Son más de 35 expertos quienes conviven en la base Juan Carlos I. El equipo lo forman científicos de diferentes ramas y perfiles técnicos (médicos, cocineros, patrones, responsables de medio ambiente), entre ellos Joan Riba, jefe de la expedición. “Los técnicos llevamos la base, somos los que hacemos que todo esto funcione y damos seguridad a los científicos a desplazarse e ir a recoger muestras en los glaciares o en el mar”, explica.
Cuando surgen conflictos de convivencia entre los miembros del equipo, “la primera respuesta es actuar, intento solucionarlo. Aquí mando yo y tengo un director del que haría conocedor del conflicto y con quien llegaríamos a una solución”, declara.

¿Son reales los problemas de comunicación?
La comunicación de la base española pasó de sólo comunicarse por radio en los primeros años de expedición a incorporar el teléfono. “Muy pocos minutos porque era muy caro y teníamos un correo al día muy ligerito”, explica Riba.
La comunicación actual es muy buena: “Ahora tenemos WhatsApp, puedo hacer una videollamada con mi familia, una llamada de teléfono, escribir los correos que me convengan... No tengo ninguna limitación”, expone el técnico.
Ahora tenemos WhatsApp, puedo hacer una videollamada con mi familia, una llamada de teléfono, escribir los correos que me convengan... No tengo ninguna limitación"
Estoy seguro de que las comunicaciones de la base Sanae 4 son superiores a la nuestra, salvo que la persona conflictiva sea el informático y el responsable de las comunicaciones"
En cuanto a la base sudafricana, el jefe de la expedición española lo tiene claro: “Estoy seguro de que las comunicaciones de la base Sanae 4 son superiores a la nuestra, salvo que la persona conflictiva sea el informático y el responsable de las comunicaciones”, declara.
Este artículo fue publicado originalmente en RAC1.

