Ricardo Gil, empresario del sector hostelero: ''Cuando no es posible sufragar sueldos equitativos, el negocio deja de ser rentable. Sumando esfuerzos podemos generar un esquema corporativo que sea sugerente''
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El generador de material audiovisual y dueño de un negocio de hostelería en Teruel ha difundido una declaración tajante mediante sus perfiles sociales.

Ricardo Gil, empresario del sector hostelero: ''Cuando no es posible sufragar sueldos equitativos, el negocio deja de ser rentable. Sumando esfuerzos podemos generar un esquema corporativo que sea sugerente''

El profesional de la restauración Ricardo Gil ha difundido nuevamente entre su audiencia una observación acerca del ámbito hostelero en España. El titular del establecimiento Épsilon, localizado en Alcañiz (Teruel), ha pretendido emitir una firme declaración: ''Si te resulta imposible abonar salarios justos, tu empresa carece de rentabilidad''.
''¿Resulta necesario que el dueño del negocio perciba una remuneración justa? Desde luego que sí, ya que de lo contrario, somos una vergüenza, somos un despropósito. No obstante, el personal no debe cumplir jornadas de 12 o 15 horas recibiendo el pago de ocho, eso resulta inadmisible. Tal vez el error resida en la estructura empresarial. Si dicho esquema comercial no es viable, simplemente se modifica. Y quien emprende, a por el siguiente reto. Y eso es todo'', inicia comentando.
Asimismo, el responsable de los contenidos afirma que ''si en esa misma posición laboral o en dicha empresa'' es preciso ajustar ciertos detalles, ''resulta imperativo repetirlo en las ocasiones que haga falta'', puesto que las equivocaciones sirven de lección. ''Los fallos resultan habituales tanto para los dueños de negocios como para los trabajadores. De forma conjunta es posible crear una estructura comercial bastante seductora con el fin de obtener una remuneración adecuada que facilite una vida decorosa'', indica.
Por consiguiente, el propietario del establecimiento Épsilon asegura que de este modo lograremos mantenernos unidos y operando de forma excelente. ''Así pues, vamos a laborar adecuadamente, con dignidad, vamos a administrar, menos quejas, más eficiencia y más dinero en la cuenta. Pero para el colectivo, no solo para el directivo, para el personal también. Soy un leal protector de las garantías de los trabajadores'', enfatiza.

En un post distinto, Gil afirma que ''si las personas rechazan laborar a tu lado, enfrentas un inconveniente de gran relevancia. ''¿La razón? El público realmente desea emplearse. Y el empleo es una necesidad para cualquiera'', señala. De acuerdo con su explicación, lo que el personal evita son jornadas excesivas o remuneraciones insuficientes que impiden cubrir los gastos mensuales. ''Esta situación es inaceptable y, por lo tanto, resulta imperativo transformarla'', concluye.
Debido a esto, Ricardo Gil recalca que el secreto reside en ofrecer dignidad. ''Y nunca indignidad, ya que al brindar dignidad, consigues trabajadores tan leales que permanecerán siempre a tu lado, protegiéndote, del mismo modo que tú proteges a tu plantilla. Ellos te respaldarán con total entrega. Debemos promover la dignidad'', enfatiza. Finalmente, el directivo afirma que si numerosos candidatos buscan trabajo pero ninguno permanece, resulta vital ''hacer autocrítica'', pues esa carencia de dignidad ''obstaculiza la formación de un grupo sólido''.
