May Simpkin, nutricionista, sobre cuánta sal es demasiada para el cuerpo: “El público simplemente piensa que el sodio y la sal son lo mismo”
Cuidado
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Extracción de la sal
Martina Misenachs, nutricionista de la Academia Española de Nutrición y Dietética (AEND), advertía en Men’s Health sobre el principal problema de la dieta actual: “Compramos muchísimos productos ultraprocesados —son muy accesibles, tienen un marketing brutal— cuando podríamos optar por alimentos frescos y básicos: frutas, verduras, legumbres, pescado. Lo interesante es que existe una creencia muy extendida de que comer saludable es más caro, y la realidad es que no tiene por qué serlo”.
En España, las cadenas de comida rápida están a la orden del día, con cada vez más franquicias estadounidenses instalándose en el país. Según un estudio de OpenInsights, con una muestra de 80.000 usuarios entre 18 y 65 años, la empresa más popular acumula una media de dos compras mensuales. Sin embargo, este es un problema que afecta en todos los rincones del mundo. Uno de los principales culpables de su efecto perjudicial es el exceso de sal, que ha sido estudiado en distintos frentes. May Simpkin, nutricionista registrada en Reino Unido, indagó en ello mediante un artículo de BBC Mundo.

Según la OMS, el límite de sodio recomendado por día es de menos de dos gramos, equivalente a cinco de sal. Y es que la diferencia entre ambos conceptos todavía no ha quedado plasmada en el público más general. “El público en general no es consciente de esto y simplemente piensa que el sodio y la sal son lo mismo. Nadie te lo dice”, aseguraba Simpkin, recordando que el 40% de los americanos consumen su sodio y sal mediante ultraprocesados, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos.
“Nuestro cuerpo retiene agua al consumir sal, lo que aumenta la presión arterial hasta que los riñones la eliminan. El exceso de sal durante un período prolongado puede sobrecargar las arterias y provocar hipertensión arterial prolongada, que causa el 62% de todos los accidentes cerebrovasculares y el 49% de los eventos de enfermedad coronaria, según la OMS. Se estima que el consumo excesivo de sodio es responsable de 1,89 millones de muertes en todo el mundo cada año”, destacaba Jessica Brown en BBC Future.

Pros y contras
En lado opuesto, por fortuna, también existen algunos beneficios del consumo de sal. “En un análisis de datos de ocho años de la Encuesta de Salud de Inglaterra, los investigadores descubrieron que una disminución de 1,4 g al día en el consumo de sal probablemente contribuyó a una disminución de la presión arterial, lo que a su vez contribuyó a una disminución del 42% en los accidentes cerebrovasculares mortales y del 40% en las muertes relacionadas con enfermedades cardíacas”, ampliaba Brown.
Uno de los puntos más importantes a resolver es la falta de investigaciones, concretamente aquellas con sujetos que consuman mucha y poca sal. Por desgracia, las implicaciones éticas y la financiación los bloquean. “Es casi imposible realizar ensayos aleatorios que demuestren el efecto de la sal en el organismo. Pero tampoco existen ensayos aleatorios sobre la obesidad ni el tabaquismo, que sabemos que son letales”, afirmaba Francesco Cappuccio, profesor de Medicina Cardiovascular y Epidemiología en la Universidad de Warwick.

