Anaïs Borràs, graduada en filosofía y comunicadora, sobre el heteropesimismo: “Es síntoma de un malestar colectivo”
'La primera pedra'
La filósofa y creadora de contenido señala que el hecho de que los 'memes' reflejen el heteropesimismo es solo la versión pop de un concepto que la filosofía estudia desde hace tiempo

Anaïs Borràs es graduada en filosofía y creadora de contenido.

A finales del 2025, Vogue publicaba un artículo de Chanté Joseph titulado ¿Es que ahora da vergüenza tener novio?, en el cual se explicaba que declararse soltero se había convertido en una cuestión de orgullo. Pero no es una teoría aislada, sino un fenómeno viral que dice mucho sobre cómo entendemos las relaciones sexoafectivas. Por ejemplo, en la entrevista de Mar Vallverdú a Rosalía, en Radio Noia, la cantante apuntaba: ”Ya no tenemos espacio para tener crushes; esta ilusión no lleva a ninguna parte”.
“Esta frustración hacia las relaciones es un síntoma de malestar colectivo que se llama heteropesimismo”, explica Anaïs Borràs, graduada en filosofía y comunicadora, en La primera pedra, con Noemí Polls. Según Borràs, ver reflejado el concepto a través de memes en las redes sólo es la versión pop, ya que la filosofía lleva tiempo reflexionando sobre ella.
La comunicadora ha situado la primera aparición del término como tal en 2019 en un artículo de Asa Seresin titulado Sobre el heteropesimismo. Anaïs Borràs detalla que la publicación “describe que muchas personas heterosexuales expresan sus frustraciones hacia sus relaciones a través del humor sin llegar a cuestionar las dinámicas de poder o privilegios que las sostienen”. Y aclara: “Es decir, bromean sobre sus relaciones sin apuntar hacia una cuestión estructural ”.
El problema en sí no son los hombres ni las mujeres, sino el sistema, que históricamente ha situado a las mujeres en un rol de sumisión
Borràs contextualiza que la crítica hacia la heterosexualidad no es nada actual ni mainstream, ya que en la década de los 70, Monique Wittig ya publicó El pensamiento heterosexual, en el que considera la heterosexualidad un régimen político que se fundamenta en la sumisión y apropiación de las mujeres. La comunicadora y filósofa explica que “Wittig propone el lesbianismo político como sistema en el que la mujer lesbiana, que no ha interiorizado el deseo de opresión por parte de los hombres, deja de tener incluso la etiqueta de mujer”.
Borràs relaciona así la teoría de Wittig con el heteropesimismo: “La filosofía de Wittig no se aleja tanto de memes que compartimos hoy día, cuando, después de que un chico nos haga ghosting o gaslighting, aseguramos a nuestras amigas: 'ya está, me haré lesbiana'”.
Ante esta situación, Anaïs Borràs sugiere entender el problema como algo estructural. Y concluye: ” El problema en sí no son los hombres ni las mujeres, sino el sistema, que históricamente ha situado a las mujeres en un rol de sumisión y que ha calculado nuestro valor en función de si teníamos un hombre a nuestro lado y nos ha hecho sentir vergüenza por no tener pareja”.
Este artículo fue publicado originalmente en RAC1.
