'Stranger things' está siendo víctima de la homofobia
Aceptar a Will
El último capítulo emitido está recibiendo un alud de críticas negativas por la salida del armario de Will Byers

El episodio ha sido víctima del llamado review-bombing.

Las expectativas, como decíamos, no son el mejor amigo de Stranger things. Al estar en la última temporada, cada espectador tiene unos deseos distintos sobre cómo debe desarrollarse la historia. Sin embargo, en la web IMDB, la base de datos más completa de internet de cine y televisión, todos los nuevos episodios están recibiendo buenas puntuaciones por parte de los usuarios… menos uno. El séptimo episodio de la quinta temporada tiene el peor dato histórico. ¿Es realmente el peor o Stranger things está siendo víctima de la homofobia?
Miremos, por ejemplo, los datos obtenidos por la temporada en emisión en Netflix. Las puntuaciones se mantienen entre el notable alto y el sobresaliente desde que regresaron Eleven y el resto de valientes de Hawkins, como se puede observar en la tabla insertada justo aquí abajo: el cuarto incluso llegó al 9,5 al contar las impresiones de los usuarios. Pero el séptimo incluso ha tenido peor acogida que el vapuleado séptimo episodio de la segunda temporada, el episodio en el que Eleven huía con Kali y que era como una serie mala de adolescentes rebeldes, que llegó al 6.

Viendo estas cifras, toca intentar encontrar el motivo por el que The Bridge, que es el penúltimo episodio de todo Stranger things, despierta un odio tan visceral. Un 39,2% de los votantes de IMDB le han dado la peor puntuación posible: 1 estrella. En el episodio, curiosamente, los hermanos Duffer ofrecen una explicación clara y plausible de qué es exactamente el Upside Down. Se reúnen miembros clave de la pandilla. Pero a nivel online está destacando por un elemento en concreto: la salida del armario de Will Byers, el personaje interpretado por Noah Schnapp.
Se podría discutir si el episodio está mejor o peor escrito. Si la salida del armario es tan icónica como debería. Si se podrán resolver todos los interrogantes que están sobre la mesa con el siguiente episodio, el último, que durará 125 minutos. Pero, si las críticas han sido tan favorables hasta el momento, siempre manteniéndose por encima del 7,8 a excepción del episodio de Kali antes mencionado, no hay razonamiento que justifique esta actitud tan negativa.

La respuesta es obvia: parece el enésimo ataque coordinado de espectadores reaccionarios a quienes simplemente les molesta que, de repente, haya una salida del armario de uno de los personajes principales. Da igual que sea una evolución coherente del personaje desde el episodio piloto, cuando Joyce expuso a Hopper que a su hijo le llaman “queer” y que tiene una sensibilidad distinta de los demás niños; que este conflicto haya sido determinante en su amistad con Mike; que en la anterior temporada su hermano Jonathan básicamente le dijera que siempre le querría a pesar de darse cuenta de su homosexualidad. Hay quienes consideran que es un elemento woke como si la homosexualidad no formase parte de la realidad y de la humanidad.
Sin embargo, en este sentido, Stranger things no está siendo original. Cualquier producción de Marvel que no haya sido protagonizada por un hombre, por ejemplo, ha recibido lo que llamamos review-bombing por cuestiones de misoginia (Capitana Marvel) o misoginia y racismo al mismo tiempo (Mrs Marvel). También recibió críticas negativas incluso antes del estreno The Eternals, también de la franquicia de superhéroes, por tener un elenco racialmente diverso y sobre todo por tener el primer superhéroe abiertamente gay de Marvel.

En resumidas cuentas, cuando una obra artística tiene una vocación muy comercial y decide asumir la diversidad de la humanidad, recibe críticas que no tienen nada que ver con la calidad de la propuesta. Ese sector del público racista, misógino y/o homófobo que casualmente se encontraba viendo la serie pasa a la acción con el review-bombing como una forma de mostrar su disgusto y odio. Y, con estas críticas, ponen en evidencia una realidad: hasta qué punto arcos dramáticos como el de Will Byers son importantes.
Además, no deja de ser una acción con cierta dosis de ironía. Al consumir ficción, disfrutamos poniéndonos en la piel del otro. Con Stranger things en particular, nos gusta imaginarnos viviendo esas aventuras, sintiendo ese nivel de amistad, de amor y de comprensión que se profesan los personajes. Pero hay un sector del público que, si tuvieran que ser introducidos en el universo de ficción de los hermanos Duffer, solo podrían aspirar a ser esos casi figurantes bullyingueros que aparecieron unos cuantos episodios para intimidar a los protagonistas.