La historia de cómo Netflix canceló una buena serie como ofrenda a Trump
¿Hipótesis confirmada?
Los datos semestrales de la plataforma convierten en explicable la cancelación de ‘Reclutas’ a menos que se tenga en cuenta la variable política

Si las críticas y las audiencias no explican la cancelación... Desconfía.

La serie Reclutas se estrenó el 9 de octubre. Con Miles Heizer de protagonista, narraba cómo un joven homosexual intentaba sobrevivir durante su formación en los marines en 1990, basándose en las experiencias de Greg Cope White, que publicó su perspectiva en la novela The Pink Marine. Una semana después, el Pentágono se enfadó ante la existencia de la serie: “No se comprometerán los estándares para satisfacer una agenda ideológica, a diferencia de Netflix cuyo líderes producen y dan de forma consistente basura woke a su público y a los niños”.
El secretario de prensa del Pentágono, Kingsley Wilson, defendió que bajo el mandato del presidente Donald Trump y el secretario de defensa Pete Hegseth, “el ejército de los Estados Unidos están volviendo a restaurar su espíritu guerrero”. La versión de la administración es que “al peso de una mochila o de un humano no le importa si eres un hombre, una mujer, homosexual o heterosexual” y de esta forma insinuaba que conversaciones sobre la homofobia del ejército en el pasado eran tendenciosas.
Declaraciones del Pentágono
“No se comprometerán los estándares para satisfacer una agenda ideológica, a diferencia de Netflix cuyo líderes producen y dan de forma consistente basura woke a su público y a los niños”
Estas declaraciones, que conste, no estaban respaldadas con acciones. Desde la llegada de Trump y Hegseth al poder se han tomado medidas homófobas y tránsfobas bajo las supuestas medidas de neutralidad sexual. Se borró el nombre de Harvey Milk, el primer político abiertamente homosexual de California y asesinado en 1978, de un buque de la armada. También se prohibió en mayo alistarse a las personas transexuales a menos que pudieran probar que no se habían operado y que llevaban 36 meses consecutivos estables en su sexo biológico, utilizando estos nuevos parámetros para expulsar a soldado en activo del ejército.
A pesar de la opresión galopante del colectivo LGTB en el ejército, los medios de comunicación encontraron la parte positiva a la furia del gobierno de Donald Trump: si alguien había obviado Reclutas en el catálogo de Netflix o desconocía su existencia, estas declaraciones habían ayudado a promocionarla. Nunca sabremos hasta qué punto esta polémica y su correspondiente visibilidad ayudaron a convencer a los espectadores pero sí tuvo un buen dato de audiencia en su segunda semana: 9,4 millones de visionados.

La crítica había abrazado Reclutas por su capacidad de combinar comedia, drama y tensión en episodios de poco más de media hora. También se destacó la forma en la que el creador Andy Parker hablaba de masculinidad, los códigos heterosexuales, los comportamientos más tóxicos y también de amistad y compañerismo en un colectivo que debe prepararse para batallar conjuntamente al enemigo. La producción, por lo tanto, también colgaba una medalla de calidad a un servicio de streaming que a menudo solo se relaciona con el entretenimiento de consumo rápido.
Una acción tomada antes del estreno también permitía presagiar la buena predisposición de la compañía a renovar la serie por una segunda temporada, que iba a tener lugar durante la Guerra del Golfo y con los reclutas ya en activo en un conflicto bélico. En agosto se extendieron los contratos de los actores protagonistas para que estuvieran disponibles (y sin tener que renegociar) ante la posible renovación. Sin embargo, el 12 de diciembre fue cancelada tras una simple temporada para sorpresa de todos los implicados y de los medios de comunicación.
'Reclutas' es la serie cancelada más vista del último semestre de 2025: 'La diplomática', 'The Witcher' o 'Nadie quiere esto' están renovadas a pesar de hacer peores cifras
En su momento, ya dijimos que era raro que fuera cancelada tras analizar los datos de audiencia en sus primeras cuatro semanas y planteamos la hipótesis de que las presiones del gobierno de Trump habían influenciado la decisión: Reclutas en teoría había tenido un rendimiento óptimo por tratarse de una comedia dramática militar, a priori con más atractivo en el mercado estadounidense. Ahora, con la publicación del informe semestral de Netflix con el consumo de los contenidos durante el segundo semestre de 2025, se acentúa todavía más lo insólito de la cancelación y parece confirmarse la hipótesis previa.
Con 30,7 millones de visionados desde su estreno el 9 de octubre hasta el 31 de diciembre, Reclutas es la serie cancelada más vista. Su primera temporada fue la 23ª más vista del semestre por delante de propuestas supuestamente más comerciales como Black Rabbit con Jason Bateman y Jude Law (24,6 millones), la tercera temporada de La diplomática (20,8 millones), la segunda de Nadie quiere esto (30,4 millones) o la cuarta de The Witcher (25,4 millones). Estas tres últimas, además, están renovadas, incluso con la comedia romántica de Kristen Bell y Adam Brody bajando de 56,8 millones de visionados por la primera temporada a 30,4 millones.
La cancelación de Reclutas sin ningún tipo de explicación por parte de Netflix, por lo tanto, solo se explica desde la variable Trump: tuvo buenas audiencias, tuvo el respaldo de la crítica, tenía atado el talento y encima tenía una idea clara y estimulante sobre qué contaría en su segunda temporada. La plataforma, abanderada de la diversidad racial y LGTB, ha preferido sacrificar un título que había molestado especialmente al ocupante del Despacho Oval para ganarse su simpatía o, por lo menos, no desatar su ira.
Y es que este es un momento clave para Netflix. Está en plena maniobra para comprar Warner Bros y acabar de afianzarse como el estudio líder de Hollywood con diferencia, pero Paramount quiere obstaculizar la adquisición, haciendo su propia oferta. Y, como si la amistad de Trump con Larry Ellison, que controla Paramount, no inquietase suficientemente en Netflix, la plataforma necesita que el Departamento de Justicia y la Agencia de Protección al Consumidor no consideren que la adquisición atenta contra las leyes de monopolio. ¿Y de quién dependen estos organismos? De Trump.
Netflix necesita el favor de la Administración de Trump si no quiere tener obstáculos en la compra de Warner Bros
Demostrar al presidente que se tienen en consideración sus opiniones es una buena forma de congraciarse con él. Recordemos que Disney suspendió las grabaciones del late-night de Jimmy Kimmel tras criticar al presidente en el canal ABC y, para curarse en salud, previamente había eliminado una trama trans de una serie infantil de Pixar para no indignar al sector reaccionario de los Estados Unidos.
Paramount, en cambio, anunció que no iba a renovar el contrato del presentador Stephen Colbert en una decisión que el mismísimo Trump celebró abiertamente como una victoria personal, fruto de su presión. La misma empresa también pagó 16 millones a fundaciones vinculadas al presidente después de que éste les demandase por el montaje de una noticia en el programa 60 Minutes. ¿Podían ganar el caso desde Paramount? Según los expertos legales, sí. ¿Era preferible alimentar el ego de Trump y, de paso, hacerle un cuantioso ingreso? Consideraron que sí.

Quizá en los Estados Unidos anteriores al segundo mandato de Donald Trump, el odio del presidente se hubiera tomado como un estímulo para una serie como Reclutas. En el país actual, donde el presidente cumple algunas de sus promesas más inquietantes (con la detención aleatoria de ciudadanos por el ICE) y ejecuta sus arrebatos más inesperados (como atacar Venezuela y amenazar con la anexión hostil de Groenlandia), no debe sorprender que una serie como Reclutas pueda ser cancelada como quien presenta su ofrenda al emperador.
Las hipótesis más lúgubres y forzadas ahora parecen ser innegables. Un servidor dijo que era “ridículo” que la Casa Blanca fuera a por una serie de Netflix. Estaba equivocado. Lo que es... Es efectivo.
