Series

'Star Trek' lo tiene mal si su última serie representa el futuro de la franquicia

Crítica

‘Star Trek: Academia de la Flota Estelar’ debería ser una apuesta teen pero solo se caracteriza por su falta de originalidad

Imagen de 'Star Trek: Academia de la Flota Estelar'.

Imagen de 'Star Trek: Academia de la Flota Estelar'.

SkyShowtime

Corre un rumor en televisión. Star Trek necesita un título que sea capaz de atraer nuevos espectadores al universo de ficción iniciado en 1966 con la serie original. Desde Paramount, la apuesta siempre ha sido clara: exprimir la marca para atraer a los fans acérrimos a su servicio de contenidos con Discovery, Picard, Lower Decks y Strange New Worlds. El único problema es que, mientras se considera que fueron bien por los estándares de la plataforma, no se convirtieron necesariamente en títulos populares para las nuevas generaciones como Disney sí consiguió con Star Wars.

Star Trek: Academia de la Flota Estelar, en este sentido, es una ofensiva tan directa como inofensiva para solucionar esta situación que podría llevar Star Trek a la extinción por su incapacidad de renovar su público. ¿Hay una forma más obvia de intentar atraer a los jóvenes a tu serie de televisión que vender una serie teen? Lo interesante es que Gaia Violo, la creadora que antes hizo Absentia, ni tan siquiera ha tenido que traicionar el ADN del universo: la Flota Estelar siempre ha sido central y es casi lógico que, tras tantas series, tocase explorar la formación de los cadetes en la Academia de la Flota Estelar.

Imagen de 'Star Trek: Academia de la Flota Estelar'.
Imagen de 'Star Trek: Academia de la Flota Estelar'.SkyShowtime

En este spin-off, la oscarizada Holly Hunter (El piano) es Nahla Ake, una capitana retirada a quien le piden ser la decana de la academia. Ella había dimitido de su posición de capitana de la flota después de que, durante el arresto de una madre, se le escapase el menor que tenía a su cargo. Con remordimientos por haber destrozado la vida de una familia, consciente que las leyes no siempre son justas, tiene la oportunidad de trabajar con las nuevas generaciones para crear un mundo mejor. Y, cómo no, allí se reencuentra con Caleb (Sandro Rosta), ese niño que ahora ya es un joven y apuesto criminal, al que da una segunda oportunidad.

La presentación de Star Trek: Academia de la Flota Estelar, que se puede ver en SkyShowtime, no falla por su falta de coherencia con el universo de Gene Roddenberry sino por su desinterés y su falta de originalidad. Discovery era una puesta al día, dramática, serializada y con mejores efectos visuales. Picard era crepuscular y un regalo a los fans veteranos. Lower Decks era irreverente y, de momento, la serie más brillante. Strange New Worlds es una versión perfeccionada de las aventuras semanales de antes. Pero este spin-off no parece tener una idea clara de cómo evocar su supuesta esencia teen.

Imagen de 'Star Trek: Academia de la Flota Estelar'.
Imagen de 'Star Trek: Academia de la Flota Estelar'.SkyShowtime

La dinámica entre Nahla Ake y Caleb se deletrea de una forma tan clara que se siente forzada, para entender que tenemos un motor emocional. La aparición de Paul Giamatti como Nus Braka, un criminal y principal antagonista con el que ambos protagonistas tienen un rencor personal, es ridícula. Y, al relacionarse los jóvenes, lo que debería ser el punto fuerte, uno siente que está ante una serie infantil de Disney (sí, esas tan odiosas con niños repelentes, actores adultos terribles, risas enlatadas y bromas de bofetada). No se puede ver ni una sombra de algo genuino mientras Sandro Rosta pasea brazos y el físico más hollywoodiense que se ha paseado por una nave espacial de Star Trek.

Una serie sin una perspectiva propia, sin una identidad, nunca podrá ser el futuro de nada.