Barcelona. (EFE).- Una pieza que posibilita el cambio de vías y que se cambió hace poco es la causante d el tercer descarrilamiento que han sufrido los Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC) en la plaza de Catalunya de Barcelona en tan sólo dos semanas.
El conseller de Territorio y Sostenibilidad, Santi Vila, ha explicado este jueves que técnicos de FGC tienen "bien identificado" el problema y que revisan la pieza causante de los descarrilamientos para tratar de solventar cuanto antes la incidencia.
Vila ha asegurado que lamenta mucho las molestias que este problema causa a los viajeros, aunque ha subrayado que son incidentes "puntuales" e "irrelevantes" desde el punto de vista del peligro para los usuarios, ya que en el tramo en el que se producen los descarrilamientos los trenes circulan a 15 kilómetros por hora.
"Nunca ha habido riesgo para los usuarios", ha incidido Vila.
El conseller ha reconocido que esta pieza del cambio de vías ya se cambió y se pensó que se había solucionado el problema, aunque esta mañana se ha vuelto a producir un pequeño descarrilamiento, cuando una rueda del tren ha remontado la vía y ha obligado a los viajeros a cambiar de convoy.
FGC llevaba desde el segundo incidente, del pasado martes 23 de julio, realizando este trayecto en "período de pruebas" y haciendo circular los trenes a la mitad de la velocidad permitida en el tramo conflictivo, que es de 20 kilómetros por hora, según la compañía ferroviaria.
A pesar de las medidas cautelares, FGC asegura que los informes encargados a la empresa ferroviaria JEZ y al Ineco (la ingeniería de transporte dependiente del Ministerio de Fomento) indicaban que no había ningún problema para utilizar el tramo.
A partir de hoy, y se espera que durante todo el mes de agosto, habrá algunos cambios en el servicio prestado, ya que mientras los trenes de las líneas S1 y S2 realizarán paradas en todas las estaciones, la L6 servirá de tren lanzadora entre Sarrià y Reina Elisenda.
