Las Claves
- La Audiencia de Barcelona ordenó la libertad de Santiago Laiglesia al no apreciar riesgo de fuga por su arraigo social y laboral.
- El investigado por el crimen
El tribunal de la Audiencia de Barcelona ha aceptado la impugnación interpuesta por los representantes de Santiago Laiglesia, quien se encontraba en detención preventiva desde el 28 de noviembre anterior por la investigación del homicidio de Helena Jubany en 2001, y resolvió este jueves su puesta en libertad. Los jueces consideran que no hay peligro de evasión, si bien le exigen diversas restricciones preventivas como la retirada de su pasaporte, el veto a abandonar el territorio español sin permiso y la obligación de acudir a la sede judicial mensualmente.
En el texto, anticipado por este periódico, la instancia judicial admite que es “innegable el contenido incriminatorio de la conclusión del informe sobre la muestra de ADN” de Laiglesia hallada en la prenda que la víctima vestía al ser asesinada, aunque no detecta un peligro de huida por esta modificación del contexto, como sostuvo la jueza al dictar su ingreso en la cárcel hace 41 días.
Poco después de las seis de la tarde, los accesos del centro penitenciario Brians 1 se abrieron para el individuo, quien a lo largo de este periodo se ha ajustado con total naturalidad a las reglas del recinto. Su letrado, Jaime Lapaz, ha expresado su satisfacción por la novedad y ha afirmado que la resolución de la Audiencia de Barcelona “era lógica”.
La Audiencia de Barcelona manifiesta que Laiglesia “siempre ha comparecido a las llamadas o convocatorias del Juzgado” y que esta situación actual no debe alterar obligatoriamente su comportamiento.
Asimismo, argumenta que la magistrada no ha evaluado su situación particular, ya que Laiglesia posee un “alto nivel de arraigo social, incluyendo el familiar y el laboral”, lo cual imposibilita deducir de forma evidente y rotunda que estuviese considerando la opción de marcharse del país con el fin de eludir el juicio y considera que mediante la restricción de abandonar España es posible asegurar que no ocurra.
Durante el periodo reciente, el procesado, jurista de profesión, ha prestado servicios en una oficina de Sabadell de la conselleria de Ensenyament, permaneciendo en la localidad donde reside junto a su compañera y un hijo.
El representante legal de los allegados de la víctima aplaude que el tribunal no ponga en duda las señales vigentes de conducta delictiva.
El descubrimiento de ADN en las instalaciones de la Policía Nacional resultó fundamental tanto para los parientes de Jubany como para la Fiscalía al señalar formalmente a Laiglesia por el homicidio de la chica y recobrar la ilusión, mantenida siempre, de procesar el delito y lograr justicia tras un cuarto de siglo. No obstante, los abogados defensores intentan actualmente invalidar el peritaje genético sugiriendo que el rastro biológico de Laiglesia llegó a la prenda de Jubany mediante un contacto indirecto. Esto implicaría que, en alguna ocasión, la fallecida y el investigado habrían estado juntos, lo cual explicaría dicho hallazgo. Pese a ello, Laiglesia no ha dado explicaciones sobre tal eventual encuentro en ninguno de sus testimonios previos. En su comparecencia más reciente, el 28 de noviembre, optó por guardar silencio, mientras que en ocasiones pasadas aseguró no haberse encontrado con la bibliotecaria ni en la fecha del suceso ni en las jornadas previas a su fallecimiento.
La parte acusadora, representada por el letrado Benet Salellas, mostró su satisfacción porque, aun así, no se cuestionen las evidencias delictivas respecto a Santi Laiglesia y se derive el debate sobre el análisis de ADN a la vista oral.


