
El valor dela música
Las intervenciones de Leiva dentro del espacio La revuelta (TVE) se han convertido en un producto televisivo de gran categoría. Aunque los directivos de cadenas y productoras suelen rechazarla por temor a perder espectadores, la aparición de música en vivo debe festejarse como un instante de autenticidad absoluta. Si hace algún tiempo Leiva culminó su paso por La revuelta ejecutando El polvo de los días raros junto a varios colegas (Dani Martin, Santi Balmes, Amaral, Iván Ferreiro, entre otros), este lunes volvió a vivir algo similar. En esta ocasión el tema elegido fue Hasta que me quede sin voz , respaldado por un conjunto de ocho voces femeninas de gran talento y precisión. El nombre de la pieza es igual al del documental (Movistar+) donde Leiva insiste –“Extraño tanto nuestros años salvajes”– en una narrativa personal que, rozando lo público, revela su fragilidad a través de una cercanía genuina. Dicha sensación resulta equívoca, pues esa misma fragilidad constituye, verdaderamente, su mayor potencia creativa y escénica. Es probable que los leivianos hayan rememorado el espacio El cielo puede esperar . El concepto resultaba sencillo: la celebridad invitada fallecía y lograba presenciar sus propias exequias. Durante el sepelio ficticio de Leiva (¡hace ya seis años!), Joaquín Sabina, escoltado por Pancho Varona y Antonio García de Diego, interpretó Tan joven y tan viejo . Se podrá cuestionar la forma de entrevistar de David Broncano, pero es imposible negar el nivel y el éxito de estas presentaciones musicales.
Las intervenciones de Leiva en ‘La revuelta’ otorgan prestigio a la música en vivo en la pequeña pantalla.
NARCOBARCELONA. La cadena Canal + de Francia ya transmite la entrega número dos de la producción B.R.I. (Acrónimo de Brigade de Recherches et d’Intervention), un relato de suspense sobre una unidad policial de alto nivel. Se trata de un formato bastante recurrente –quizás en exceso– que respeta estrictamente las convenciones de su categoría. Lo distintivo radica en que, durante el rastreo de los líderes de una temible organización criminal, los oficiales se trasladan a Barcelona, ciudad que reaparece en la narrativa audiovisual –como ya ocurrió en otros títulos– como un centro neurálgico de la narcoimpunidad. El otro núcleo principal sería Marbella, donde se ha lanzado una segunda tanda de episodios impactante ( Marbella. Expediente judicial , Movistar+), brindando a Dani de la Orden, uno de sus realizadores, la oportunidad de realizar su anhelo de rodar secuencias de riesgo empleando embarcaciones y aeronaves. No obstante, la obra emplea excesivamente la técnica mediante la cual el personaje principal –Natàlia de Molina, en el papel de fiscal antidroga– atraviesa la cuarta pared y, emulando el estilo de Fleabag o House of cards , se dirija de forma directa a la audiencia.