El bar incendiado de Crans-Montana no había sido inspeccionado en los últimos cinco años
Tragedia en los alpes suizos
El alcalde de la localidad admite en rueda de prensa que entre 2020 y 2025 no se realizaron controles y asegura que asume la responsabilidad

En el bar musical Le Constellation de la pequeña localidad suiza de Crans-Montana fallecieron 47 personas, según el último balance
El bar Le Constellation de la localidad suiza de Crans-Montana, en el que murieron la madrugada de Año Nuevo 40 jóvenes y otros 119 resultaron heridos en un incendio, no había sido inspeccionado desde el 2020 por ninguna de las administraciones, ni municipal ni del cantón, con capacidad para avaluar si las medidas de prevención estaban en orden. Sus propietarios, una pareja de franceses que ya están siendo investigados por homicidio imprudente, no solicitaron permisos para ejecutar las obras de transformación del local que realizaron en el 2025, cuando adquirieron el establecimiento. Así lo ha admitido el alcalde del municipio, Nicolas Féraud, durante una rueda de prensa este martes en el que ha asegurado que asumía todas la responsabilidad sobre la ausencia de esas inspecciones sobre las que no ha podido dar una explicación al incumplimiento de las normas que establecen la obligatoriedad de realizar controles anuales en los establecimientos de pública concurrencia.
Inspecciones anuales obligatorias
La normativa que rige en Suiza obliga a las administraciones a realizar inspecciones anuales para controlar, entre otros aspectos, todas los aspectos relacionados con la seguridad y la prevención de incendios.
Féraud ha admitido que hubo una “falta de controles periódicos” en los últimos cinco años, entre 2020 y 2025. Una inexistencia de inspecciones que se confirmó tras consultar la documentación oficial del local. La última inspección que se realizó al Le Constelattion fue en el 2019, pese a que la normativa obliga a que esos controles sean anuales. “No se hicieron los controles y lo lamentamos amargamente (…) La Justicia dirá como condicionó en el drama”, ha señalado Féraud antes de aclarar: “Asumiremos toda la responsabilidad que la Justicia determine”.

El terrible incendio se originó cuando varias bengalas atadas a unas botellas de champán, rozaron el techo del subterráneo del bar, que tenía un revestimiento acústico de una espuma muy inflamable. Féraud ha admitido que la citada cubierta no había sido sometida a ninguna inspección. Una ley, aseguró que, “no establece la obligación de verificación de los materiales” ni “fija la especificación de los materiales”.

En las últimas horas se conoció el testimonio acompañado de un video, aportado por una antigua camarera del bar, en el que se ve a los asistentes a la fiesta de la madrugada del Año Nuevo del 2020. En las imágenes se ven a los trabajadores con las botellas de champán con sus bengalas encendidas y se escucha como otro camarero grita y advierte que hay que tener cuidado con no incendiar la espuma del techo. Un documento que evidencia que los trabajadores de Le Constelattion y por tanto también sus propietarios, eran conocedores del riesgo que suponía ese revestimiento de espuma no ignúfigo.
“Todos hemos visto el vídeo, que muestra la negligencia en la gestión del establecimiento. Había una cultura de riesgo considerable, prácticas que ponían en peligro a la clientela y a los trabajadores”, ha señalado el responsable del Gobierno local.
El inicio de la investigación judicial por homicidio imprudente y lesiones, no vino acompañado de la detención de los propietarios, como ya advirtió en su momento la policía del cantón de Valais. Sus responsables aseguraron que los dueños han prestado declaración cuando se les ha solicitado y que no había riesgo de fuga ni de destrucción de pruebas.
La pareja no pidió permiso para realizar los trabajos de renovación interiores del local cuando lo adquirieron en el 2015. Unas obras de renovación integral que duraron varios meses y que documentaron con numerosas fotografías en la página de Facebook del local, que sus dueños eliminaron a las pocas horas de la tragedia.
Sobre las medidas de seguridad en el interior del local, el alcalde de Crans-Montana sí ha confirmado que había salidas de emergencia, aunque advirtió: “Las condiciones en las que estaban esas salidas son otra cosa”. Además, no había alarma contra incendios, pues “no era necesaria”, según añadió. La escalera por la que trató de escapar la gente del piso inferior al superior medía 137 centímetros. Los dueños de Le Constellation tenían otros dos locales en Crans-Montana, ambos de restauración, que los propios responsables cerraron tras la tragedia.
Aunque no se realizaron inspecciones en los últimos cinco años, en septiembre de 2025, un técnico del servicio de seguridad del consistorio visitó Le Constellation a petición de los vecinos para comprobar si el local respetaba las normas acústicas. El técnico consideró aceptable el revestimiento del techo. La inspección se realizó a petición de un grupo de vecinos tras el anuncio de los propietarios de ampliar los horarios del local. El alcalde de Crans-Montana ha señalado que desde que se inauguró el bar nunca recibieron ningún aviso de que incumplía la ley en materia de seguridad: “Habríamos actuado”.
El alcalde ha señalado que practicarán controles en los 128 locales de ocio que hay Crans-Montana y ha anunciado que se prohibirán las bengalas y el material pirotécnico dentro de los bares. “Llevaré el peso de esta tragedia y la tristeza de todas esas familias el resto de mi vida”, ha señalado Féraud.
El municipio de Cran-Montana se ha constituido como parte civil demandante en la investigación contra los dueños, una decisión cuestionada por varios abogados de las familias de las víctimas por la eventual responsabilidad penal que pueda tener la administración.
La comparecencia del alcalde de Cran-Montana se produce en medio de la presión internacional, que exige responsabilidades a las autoridades locales y del cantón. El embajador de Italia en Suiza, Gian Lorenzo Cornado, aseguró el lunes que la tragedia pudo haberse evitado. “Suiza es un país cuya legislación está concebida para proteger los establecimientos. Sin embargo, se han detectado numerosas deficiencias en materia de seguridad y prevención”, señaló cuando despedía a las familias de cinco de las seis víctimas italianas cuyos cuerpos ya han sido repatriados.
La Fiscalía francesa ha anunciado este martes la apertura de una investigación para “acompañar a las familias francesas”. Nueve de los 40 fallecidos eran de esta nacionalidad. “Las autoridades suizas siguen siendo responsables de investigar los hechos y determinar las responsabilidades”, ha señalado la Fiscalía gala. El presidente francés, Emmanuel Macron, acudirá el viernes a la estación de esquí suiza para asistir a la ceremonia de homenaje a las 40 víctimas mortales.

