Morante de la Puebla vuelve a los ruedos
Toros
El torero regresará el Domingo de Resurrección en la Maestranza de Sevilla, casi seis meses después de su retirada

El torero Morante de la Puebla

Morante de la Puebla, que el pasado 12 de octubre dijo adiós en Las Ventas, regresa a los ruedos en fecha tan señalada en el calendario taurino como el Domingo de Resurrección en La Maestranza de Sevilla. Lo ha avanzado el periodista Zabala de la Serna en El Mundo y la noticia ha removido la Fiesta por completo.
Aquel día, en doble sesión de mañana y tarde, el festival auspiciado por el propio Morante en homenaje a Antoñete y corrida con el diestro de La Puebla también en el cartel, ocurrió que, tras cortar dos orejas al segundo toro de su lote, Morante, se encaminó al centro del ruedo, se desprendió del añadido a modo de coleta, lloroso saludó y, entre la sorpresa y emoción generalizada, se refugió en el callejón, compungido, roto, abrazado por su cuadrilla y su apoderado y amigo Pedro Marqués.
Llegaban señales que el adiós podía no ser definitivo sino un impasse por salud mental
En ese momento, el “corte de coleta” en el argot taurino, el torero que sobre todo en las últimas temporadas se había echado el toreo a las espaldas, tanto en números como en impacto artístico, hasta lograr cimas y rango entre los más grandes de la historia de la Tauromaquia, dejaba un hueco, que se antojaba muy difícil de salvar.
A las pocas horas ya empezaron a llegar señales, rumores, más o menos interesados, de que ese adiós podía no ser definitivo sino un impasse motivado por los problemas de salud mental del torero, reconocidos por él mismo, y que en el 2024 le llevaron a cortar la temporada y someterse a un duro tratamiento en Portugal.
Y allí, en la zona del Alentejo, siempre con Pedro Marqués y la familia de este con él, se fue Morante a seguir su tratamiento médico.
Ahora, ya con las primeras ferias anunciando los carteles, la rumorología alimentaba la opción de que quizás Morante volviera puntualmente, en la Goyesca de Ronda por ejemplo.

Pero con la Feria de San Isidro a punto de presentarse y la de Abril sevillana también, cualquier señal (una foto del torero paseando con el nuevo empresario de La Maestranza) se interpretaba en clave morantista con el interrogante ¿ y si...? Un interrogante despejado hoy en forma de nada menos que cinco tardes en Sevilla: Resurrección, dos en Abril, otra en septiembre por San Miguel y otra de gran arraigo pero olvidada desde hace años, el Corpus.
En este regreso, más allá de consideraciones de diversa índole que atañen al propio torero y que será este quien se encargue de desvelar o no, juega un papel fundamental José María Garzón, empresario y apoderado de reconocido prestigio, ahora al frente de los designios de La Maestranza, tras décadas en manos de Pagés y sus sucesores.
Garzón y, tal vez, los médicos, han hecho posible que Morante, por decisión propia, regrese al lugar donde habitan los sueños.
Queda por saber cuales, cuando y como serán los próximos pasos y anuncios por llegar, pero que Morante vuelve es un hecho.
Habrá quien se rasgue las vestiduras en nombre del rito, echándole en cara desdecirse de un adiós que fue tan sonoro como emotivo; otros como los empresarios y la afición que lo celebrarán.
Pero lo cierto es que volver a ver a Morante de la Puebla en los ruedos será un acontecimiento taurino y cultural de primer orden.

