Sociedad

De trabajar en la justicia en Honduras a la docencia en España: la reinvención de Christa

Aprender cambia todo

El programa 'Essential Teaching Techniques', impulsado por Santander junto a Harvard Business Publishing, acompaña a docentes de todo el mundo en la adaptación a nuevas metodologías educativas más participativas y conectadas con la realidad del aula

Christa Madrid, profesora de Derecho Procesal en la Universidad Jaume I, es un ejemplo de cómo la formación continua puede transformar una vocación temprana en una carrera docente renovada, más innovadora y humana

Christa Madrid, profesora de Derecho Procesal en la Universidad Jaume I

Christa Madrid, profesora de Derecho Procesal en la Universidad Jaume I

Es habitual que las vocaciones más profundas se despierten muy temprano, mucho antes de saber que un día se convertirán en nuestra forma de vida. En el caso de Christa Madrid, hoy profesora de Derecho Procesal en la Universidad Jaume I, la suya comenzó a gestarse entre juegos infantiles y pizarras imaginarias. “Recuerdo jugar a ser profesora desde niña”, explica. Aunque en su caso, tenía la inspiración muy cerca. Su padre era catedrático de Medicina y sus abuelos trabajaban en Pedagogía. El mundo de la enseñanza estaba ahí desde niña, latente, esperando pacientemente a que llegara su momento.

Sin embargo, su camino profesional no comenzó por ahí. Christa cursó la licenciatura de Derecho en Honduras y trabajó en proyectos de desarrollo vinculados a la justicia y la anticorrupción. Hasta que un día surgió la oportunidad que cambió todo, la posibilidad “de venir a España con una beca para jóvenes investigadores”, nos cuenta. Aquella decisión abrió una nueva etapa. Completó un máster y, más tarde, un doctorado en Derecho. Fue entonces, al volver a las aulas como estudiante, cuando regresó a ella aquella vocación de niña. No tuvo dudas. La docencia era el lugar donde quería construir su futuro. Dicho y hecho.

El momento de dar un paso más

Ahora bien, una vez llevado a cabo ese cambio profesional, Christa tenía claro que debía seguir formándose. La educación estaba cambiando, las metodologías evolucionaban y la tecnología abría nuevas posibilidades dentro del aula. No quería quedarse atrás. “Un día recibí un correo de Santander Open Academy donde me planteaban la posibilidad de realizar varios cursos”, recuerda. Entre ellos, uno llamó su atención de inmediato: Essential Teaching Techniques, un programa 100% online que impartía Harvard Business Publishing con el respaldo de Banco Santander.

El curso, diseñado específicamente para docentes en el nivel educativo superior que residan en Argentina, Brasil, Colombia, Chile, Alemania, México, Perú, Polonia, Portugal, España, Reino Unido, Estados Unidos o Uruguay, ofrecía lo que Christa estaba buscando: una formación integral pensada para responder a las transformaciones sociales y tecnológicos que están desafiando a las instituciones educativas.

No estamos en un mundo estático. Seguir formándonos es la única manera de renovarnos, de ser creativos, de estar actualizados. Es un compromiso con nuestros alumnos y con la sociedad”

Christa Madrid

Profesora de Derecho Procesal en la Universidad Jaume I

Christa no dejó pasar la oportunidad. Entre otras razones, confiesa, “porque me hacía mucha ilusión hacer algo relacionado con esa universidad”. Pero había mucho más. Se trataba de un curso pensado para docentes de todas las disciplinas y de todos los continentes. “Tenías sesiones síncronas y asíncronas, tutorías… y te encontrabas con profesores de Latinoamérica, África, Europa o Estados Unidos”, explica. Y precisamente ese intercambio internacional se convirtió también en una parte esencial de su aprendizaje. “Había una gran riqueza cultural”, nos dice.

Lo que el curso le enseñó

A lo largo de las semanas de formación, Christa descubrió nuevas herramientas y enfoques de enseñanza que transformaron su forma de trabajar en el aula. “El curso me ha ayudado a descubrir mi pasión por la docencia”, asegura. ¿La razón? Porque además de adquirir nuevas técnicas, se llevó una mirada diferente de las aulas.

Aprendió a dinamizar sus clases, a hacerlas más participativas, más conectadas con la realidad de su alumnado. Incorporó debates, ejercicios colaborativos, pausas activas: “Con las nuevas metodologías he descubierto la importancia de cosas en las que a veces no pensamos, como las pausas, que permiten al estudiante una mejor digestión de los contenidos”, afirma. También aprendió a mirarse a sí misma con más profundidad: “Me ha ayudado a autoevaluarme para reconsiderar cómo se hace la planificación del curso, cómo escogemos los contenidos, cómo se hace la evaluación”.

Christa Madrid, profesora de Derecho Procesal en la Universidad Jaume I
Christa Madrid, profesora de Derecho Procesal en la Universidad Jaume I

La metodología transformó su forma de enseñar, pero también cambió la manera en la que se relacionaba con sus estudiantes. Para Christa, el aprendizaje es un proceso compartido, donde el profesor también se pone en el lugar del alumno. “La formación continua es un compromiso con mis estudiantes”, afirma. “Me ayuda a reanalizar el proceso, a aprender a aprender, para luego acompañarlos de forma más innovadora y adecuada”, señala.

Formarse continuamente para desarrollar las habilidades del futuro

Hace tiempo que la formación ya no se concibe como algo que se obtiene una sola vez y el estudio 'Habilidades del Futuro', elaborado por Banco Santander, lo refleja claramente. No en vano, 8 de cada 10 personas encuestadas para el mismo confiesan sentir la necesidad de seguir ampliando sus competencias a lo largo de la vida. Adaptarse a las demandas del mercado y a las nuevas tecnologías, mejorar la empleabilidad y aumentar la productividad son las principales motivaciones que impulsan esta actualización. Y no es casual. El 38% de los encuestados considera que la formación que recibió no los preparó adecuadamente para el mercado laboral actual.

Aun así, el camino no está libre de obstáculos. Aunque el 81% expresa disposición a seguir formándose, el coste económico y la falta de tiempo siguen siendo las principales barreras para la formación en la edad adulta. Todo esto ocurre mientras las organizaciones se transforman con rapidez. 7 de cada 10 encuestados creen que las próximas generaciones trabajarán en empleos que aún no existen. Y si ahondamos un poco más, un tercio de ellos teme que la inteligencia artificial pueda sustituir parte de sus funciones. En este escenario, qué duda cabe, la formación continua es una herramienta de supervivencia profesional.

8 de cada 10 personas encuestadas para el estudio 'Habilidades del Futuro' confiesan sentir la necesidad de seguir ampliando sus competencias a lo largo de la vida

Por eso también cambia la manera en que las personas quieren aprender. Casi la mitad de los encuestados indica que la experiencia práctica y la educación no formal será más relevante que los títulos tradicionales. ¿Y el formato de las clases? El 69% prefiere modelos híbridos u online. La tecnología, la digitalización y el aprendizaje impartido por profesionales con experiencia lideran las preferencias formativas.

Un futuro que exige aprender siempre

El mundo de la educación cambia a un ritmo que nadie puede ignorar y Christa es muy consciente de ello. Las nuevas tecnologías, la inteligencia artificial y las herramientas digitales están transformando los modelos de enseñanza. Pero, en su opinión, hay algo que permanece intacto. “El corazón de la educación sigue siendo igual, continúa sigue siendo humano”, reflexiona. Esa conexión interpersonal en el que se potencia el pensamiento crítico, el diálogo y la capacidad de construir conocimiento juntos es lo que da sentido a cualquier metodología.

Teniendo esto en cuenta insiste en la importancia de seguir formándose durante toda la vida. “Es indispensable”, afirma convencida. Tanto en el Derecho como en la docencia, nos dice, el cambio es constante. “No estamos en un mundo estático. Seguir formándonos es la única manera de renovarnos, de ser creativos, de estar actualizados”, observa. “Es un compromiso con nuestros alumnos y con la sociedad”.

Formarse con un programa como Essential Teaching Techniques es un proceso de mejora personal, pero también un acto de responsabilidad con los estudiantes y con la propia docencia. Al apostar por metodologías activas, planificación reflexiva y formación continua todos los profesionales se preparan para un futuro lleno de retos y de oportunidades. Porque, en un mundo que cambia constantemente, formarnos nos da la posibilidad de seguir creciendo, de acompañar mejor y, por supuesto, de inspirar.