La investigación académica avanza en la lucha contra el cáncer.
SALUD & VIDA
La conmemoración del día internacional de combate al cáncer ofrece un marco excelente para revisar variados adelantos que abren la puerta a nuevas expectativas en la lucha ante una dolencia que, conforme a los registros del Instituto Nacional de Estadística (INE), representa en la actualidad el factor mayoritario de muertes en España.

Las acciones preventivas, el diagnóstico precoz y la investigación científica siguen siendo esenciales para reducir las muertes por cáncer.
El conocimiento científico está logrando lo que antes se juzgaba inalcanzable: que, de forma gradual, la palabra “cáncer” modifique parte de su significado inicial para empezar a ofrecer niveles superiores de ilusión. Debido a la tarea constante de los expertos, hoy en día multitud de individuos consiguen, tras obtener un dictamen médico, elevar su longevidad y bienestar general.
Según lo comunicado por la Red Española de Registros de Cáncer (REDECAN), la tasa de supervivencia neta tras cinco años del diagnóstico en pacientes detectados entre 2013-2017 en España, alcanzó el 57,4% en los varones y el 65,2% en las mujeres. Tales estadísticas muestran una evolución positiva respecto al ciclo anterior, 2008-2012. Específicamente, la supervivencia a cinco años de los hombres con procesos oncológicos subió del 56,1% al 57,4%, creciendo en 1,3 puntos porcentuales. En las mujeres, dicha supervivencia se elevó del 62,6% al 65,2%, lo que representa un incremento de 2,6 puntos porcentuales.
No obstante, esto no implica que este conjunto de patologías presente, por el momento, indicios de reducir su efecto sobre la sociedad. En realidad, según ha comunicado la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), para este 2026 se estima que se contabilicen 301.884 casos de cáncer en el territorio nacional, lo que supone un aumento del 2% frente al periodo anterior.
Uno de los datos más inquietantes es el crecimiento de los casos de cáncer en la población joven, posiblemente vinculado a la mala alimentación, los desajustes de la microbiota, la obesidad y el consumo desmedido de antibióticos.
La celebración del Día Mundial Contra el Cáncer representa, sin duda, una oportunidad excepcional para analizar la relevancia de apoyar con firmeza la labor científica, junto con el fomento y la extensión de las estrategias internacionales de prevención y concienciación pública. De este modo lo expone el Dr. Javier de Castro, oncólogo y presidente de SEOM, mediante el portal electrónico de la citada organización, “los avances conseguidos hacen que el pronóstico limitado que tenían la mayoría de los pacientes con cáncer hace cinco décadas se haya revertido y que éstos actualmente tengan una supervivencia más prolongada y con mayor calidad de vida. El objetivo actual no es sólo vivir más, sino mejor, con menos toxicidad, más atención a los efectos a largo plazo y más apoyo a los supervivientes. La prevención, el diagnóstico precoz y la investigación siguen siendo claves para reducir la mortalidad por cáncer”.
Efectivamente. Afortunadamente, las razones para el optimismo son cada vez más numerosas. La Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) señala que, durante el transcurso de 2025, se obtuvieron por encima de 350 hallazgos científicos que contribuyeron a fomentar progresos en la profilaxis, el diagnóstico temprano y la terapia oncológica con el fin de cumplir la meta, fijada para 2030, de sobrepasar una tasa de supervivencia del 70%. Seguidamente, sintetizamos ciertos hitos relevantes descubiertos a lo largo de este último año.

Frenar el cáncer de páncreas
Es de conocimiento general que el cáncer de páncreas figura entre las enfermedades con los índices de supervivencia más reducidos. Lamentablemente, su detección suele ocurrir en etapas muy progresadas y no se dispone de tratamientos plenamente eficaces para combatirlo. Por tal motivo, a pesar de no encontrarse entre los tipos más comunes, la labor investigadora en este campo resulta de vital importancia.
Los investigadores dirigidos por la Dra. Patricia Sancho, pertenecientes al Instituto de Investigación Sanitaria Aragón (IIS Aragón), han hallado mediante estudios en modelos animales que el bloqueo farmacológico de la proteína PPAR-delta logra frenar el avance del cáncer de páncreas y su propagación metastásica. Este elemento actúa a modo de sensor celular, permitiendo que las células malignas se ajusten para subsistir dentro del entorno tumoral donde los nutrientes son limitados. En consecuencia, neutralizar la PPAR-delta surge como una táctica esperanzadora que podría facilitar la creación de medicamentos innovadores en el futuro.
El Dr. Mariano Barbacid ha logrado desarrollar un tratamiento conjunto de tres
medicamentos que consiguen erradicar neoplasias de
páncreas en ratones de forma íntegra
y duradera
Del mismo modo, durante el pasado enero se difundió una novedad magnífica vinculada a esta misma línea investigativa. El reconocido bioquímico Mariano Barbacid, director del Grupo de Oncología Experimental del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), ha desarrollado un tratamiento de tres fármacos que consigue suprimir tumores pancreáticos en ratones de forma total y persistente, sin reacciones adversas de importancia. Dicho avance facilitará la creación de innovadores protocolos terapéuticos mixtos para enfrentar una patología tumoral que destaca por su elevada resistencia.
Eficacia de la prueba de sangre en materia fecal
Hoy en día, el cáncer colorrectal representa la patología oncológica con mayor incidencia en España. Identificar la enfermedad en sus etapas iniciales resulta clave para asegurar una evolución más favorable. Debido a ello, en nuestra nación se lleva a cabo un programa de detección precoz mediante un examen simple, el test de sangre oculta en heces (TSOH).
La prueba de sangre no visible en heces ha
evidenciado ser, según lo expuesto en The Lancer, tan efectivo como la colonoscopia para el hallazgo del cáncer colorrectal y
enfrentar los decesos resultantes
Si bien desde 2012 se conocía que este proceso es tan válido como la colonoscopia para detectar tumores, el pasado ejercicio una investigación aparecida en la célebre publicación The Lancet, bajo la dirección de los Dres. Antoni Castells (Clínic-IDIBAPS) y Enrique Quintero (Hospital Universitario de Canarias), ha evidenciado que los dos sistemas son igual de resolutivos para frenar los fallecimientos por esta causa. Así se validan los beneficios para el hallazgo del cáncer en etapas iniciales que ofrece una alternativa no agresiva, sin molestias y con un gasto económico más bajo.
Meta: evitar la metástasis
Un equipo científico encabezado por el Dr. Toni Celià-Terrassa en el Hospital del Mar Research Institute, que destaca como un referente fundamental en el campo del cáncer de mama metastásico, se ha enfocado en descifrar los procesos mediante los cuales las células tumorales de mayor agresividad logran comenzar la metástasis, determinando la función que desempeña en este fenómeno la proteína TIM-3. Dicha molécula es precisamente la responsable de facilitar que las células del tumor anulen la respuesta inmunitaria al alcanzar órganos lejanos.
El instante del brote en el órgano reciente es una etapa determinante y compleja de localizar, pues carece de signos clínicos o procedimientos que permitan su evaluación. De acuerdo con lo expuesto por el propio Dr. Celià-Terrassa, es “una fase de vulnerabilidad de la enfermedad, ya que quedan pocas células”. Su finalidad es comprender los procesos de este estadio para alcanzar la posibilidad “de evitar la metástasis clínica, que es la fase más peligrosa” frente al cáncer.
De forma resumida, ¿en qué consiste el cáncer?
El cáncer surge cuando las células normales del organismo humano se convierten en células tumorales a través de una progresión que se inicia con una alteración precancerosa y culmina en un tumor maligno.
Estas alteraciones son producto de la interacción entre los
elementos hereditarios y tres clases fundamentales de factores exógenos, de acuerdo con lo que señala la Organización Mundial de la Salud (OMS). El grupo inicial abarca los agentes físicos cancerígenos, tales como los rayos ultravioletas o la radiación ionizante. El segundo bloque comprende los agentes químicos nocivos, incluyendo el amianto, los componentes presentes en el humo del tabaco, las aflatoxinas (que consisten en toxinas generadas por algunos hongos en variadas plantaciones de víveres como el maíz, el maní, la semilla de algodón o los frutos secos de cáscara dura, como las nueces) y el arsénico (un elemento contaminante que suele hallarse en el agua potable). Finalmente, se encuentran los agentes biológicos que causan cáncer, como ciertos virus, bacterias y parásitos.
A través de esta investigación, los especialistas del Hospital del Mar Research Institute han verificado que aquellas células cancerígenas que logran trasladarse del pecho hacia otra zona del cuerpo utilizan la TIM-3 con el fin de eludir la respuesta del sistema inmune. Por lo tanto, según señala el Dr. Joan Albanell, responsable del Servicio de Oncología del Hospital del Mar y científico, este hallazgo facilita el reconocimiento de un objetivo concreto para actuar durante la fase de micrometástasis mediante la inhibición de la TIM-3.
Un nuevo fármaco aprobado
Continuando dentro del contexto del cáncer de mama, es preciso señalar que, con fecha del 25 de octubre de 2025, la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) concedió la autorización al Imlunestrant (que se comercializará como Inluriyo), un medicamento desarrollado para atender a pacientes con diagnóstico de cáncer de mama con receptores hormonales positivos y presencia de mutación en ESR1 (identificado como el Receptor de Estrógeno 1).
Cuando el Imlunestrant alcanza dicho receptor, logra impedir que el estrógeno se vincule con la célula del cáncer. Por consiguiente, esa célula deja de percibir los estímulos estrogénicos necesarios para su desarrollo y división. Resulta fundamental debido a que cerca del 40% de los tumores mamarios en fases avanzadas o con metástasis, con receptores de estrógeno positivos y HER2 negativo, presentan una alteración en ESR1 durante el tratamiento hormonal, provocando la resistencia de la enfermedad.
Tecnología para anticiparse
Asimismo, la Asociación Española contra el Cáncer subraya la creación de dos soluciones digitales que ayudan a predecir el surgimiento de la dolencia. La herramienta inicial es EPI-Clone, ideada por el grupo del Dr. Lars Velten, perteneciente al Centro de Regulación Genómica, en Barcelona. Este avance posibilita el examen de estadios previos a la leucemia y el hallazgo de síntomas muy precoces en su progresión. Con tal objetivo, evalúa configuraciones celulares que operan de una forma semejante a un “código de barras”. De este modo, consigue separar las células con un deterioro biológico estándar de aquellas que comienzan a derivar en procesos tumorales.
Lograr una detección precoz en este sentido puede resultar un factor determinante para la vida. Habitualmente, antes de que un proceso oncológico se vuelva violento, transcurre por un estado inicial en el que no se manifiesta como un bulto perceptible. Hace algún tiempo, un par de grupos de investigadores ya localizaron una fase prematura en la evolución de la leucemia denominada hematopoyesis clonal (HC), la cual es complicada de hallar pero muy común (puesto que afecta a una de cada diez personas mayores de sesenta años). La HC no solo tiene el potencial de derivar en leucemia, sino que constituye igualmente un riesgo para la aparición de patologías cardiovasculares. Por este motivo, progresar en la elaboración de exámenes de detección y medicamentos para tratar la HC podría ser, con el paso de los años, verdaderamente revolucionario.
La Asociación Española contra el Cáncer subraya el avance de dos instrumentos tecnológicos diseñados para prever el surgimiento de la dolencia.
EVOFLUx, el segundo recurso desarrollado bajo la supervisión del Dr. Iñaki Martín-Subero y que cuenta con el Dr. Martí Durán-Ferrer como autor principal, ambos integrantes del Clínic-IDIBAPS, pretende “leer” rastros en el ADN de las células. Al examinar un tipo de modificación epigenética conocida como metilación, logra recabar datos del tumor, incluyendo su procedencia o la forma en que progresa con el paso de los años. El objetivo es facilitar la predicción del avance tumoral en cada individuo para dirigir el abordaje médico con una mayor precisión.
Estas representan apenas unas muestras del constante trabajo de indagación que posibilita progresar en diversos sentidos hacia el diagnóstico y la terapia de las distintas clases de tumores. Dicho esfuerzo, lógicamente, tiene que complementarse con una adecuada tarea preventiva que se origina en la propia población.
Según manifiestan diversos especialistas y entidades, es sabido que de un 30% a un 50% de los procesos cancerígenos se podrían eludir si se mitigan los factores de riesgo. Debido a esto, es aconsejable fomentar estilos de vida sanos como potenciar el deporte, cesar el tabaquismo, nutrirse adecuadamente, procurar disminuir la obesidad, aplicarse protección contra el sol, eludir las bebidas alcohólicas y formar parte de los planes de cribado con el fin de localizar la patología de manera temprana.
Casos de cáncer estimados para el 2026
De acuerdo con la Red Española de Registros de Cáncer (REDECAN), las neoplasias con mayor frecuencia de detección en España para 2026 serán el cáncer colorrectal (44.132 detecciones recientes) y los de mama (38.318 registros), pulmón (34.908), próstata (34.833) y vejiga urinaria (23.929). Con una incidencia menor aparecen los linfomas no hodgkinianos (12.201), los cuales se inician en los linfocitos del sistema inmunitario; el cáncer de páncreas (10.405); el cáncer de riñón (9.165); el melanoma maligno cutáneo (8.074); los tumores de cavidad oral y faringe (8.203); y las patologías oncológicas de cuerpo uterino (7.759), estómago (7.595) e hígado (6.852).
Respecto a los varones, los diagnósticos con mayor incidencia serán los de próstata, colorrectal y pulmón; mientras que en las mujeres, predominarán los de mama, colorrectal y pulmón. Este último se ha convertido desde 2019 en el tercero más habitual entre las féminas debido al incremento del hábito tabáquico especialmente desde los años setenta, y ya sobrepasa al cáncer de mama como el motivo principal de defunción.
Es posible que una de las informaciones más inquietantes sea el incremento de la tasa de cáncer en personas jóvenes, derivado tal vez de una nutrición deficiente, desajustes en la microbiota, la obesidad y el consumo abusivo de antibióticos. Específicamente, se estima que para 2026 se detecten más de 8.000 tumores en pacientes jóvenes en España, cerca de 3.400 en varones y 4.800 en mujeres.
El tabaquismo, la ingesta de alcohol y la obesidad se mantienen como los desencadenantes oncológicos prevenibles de mayor impacto, por delante de la radiación, el entorno de trabajo y el paso de los años. Según la SEOM, realizar deporte disminuye hasta un 30% la posibilidad de desarrollar cáncer y un 20% la tasa de mortalidad específica.
Un indispensable aporte de serenidad para encarar la etapa de recuperación.
Sin duda, el cáncer es bastante más que una dolencia. Tras la confirmación médica, aparecen diversos sentimientos y emociones –del miedo a la ilusión, incluyendo el afecto y también la tensión o el desconcierto– que frecuentemente pueden abrumar a quien lo padece. Luego de una noticia que representa un fuerte impacto anímico, resulta complejo conservar la serenidad. Contar con los datos precisos se vuelve la condición fundamental para encarar de la mejor forma posible la etapa que está por comenzar.
Esa es justamente la meta de “Cáncer. Manual de supervivencia” (Alienta Editorial), redactado por el Dr. Javier de Castro, presidente de SEOM, un manual que busca ofrecer un alivio inicial de calma y sensatez a través de datos verificados y correctamente puestos al día, tratando varios asuntos esenciales: partiendo de la gestión del impacto emocional tras la detección, hasta las medidas requeridas para mantener hábitos saludables que impidan o posterguen lo más posible el retorno de la patología.
Otras lecturas que aportan lucidez y sosiego
Por suerte, la sociedad está superando progresivamente los prejuicios sociales vinculados a la enfermedad oncológica. Con el fin de entender la relevancia que este componente cultural ejerce en el individuo que comienza una terapia, resulta valioso retomar la brillante obra “La enfermedad y sus metáforas” (DEBOLSILLO), redactada por Susan Sontag en 1978. En dicho texto, la famosa autora norteamericana analizaba cuestiones ligadas al “pensamiento mágico”, abarcando desde el señalamiento del paciente hasta la concepción de la patología como un hecho humillante. Sontag cuestiona las “metáforas militares que ayudan a estigmatizar ciertas enfermedades” y el desprestigio de una palabra clínica que incrementa el dolor de aquellos que la sufren.
Resulta igualmente recomendable descubrir “Our Cancer Year” (Four Walls Eight Windows), el magnífico cómic guionizado por Harvey Pekar y Joyce Brabner con dibujos de Frank Stack, que vio la luz inicialmente en 1994. Este libro relata las vivencias de Harvey y Joyce en el tiempo en que él se sometió a quimioterapia para combatir un linfoma; se trata de un relato diario excepcional lleno de afecto, además de ciertos toques de ironía reconfortante, que ayuda a humanizar un camino ciertamente complejo que ambos lograron dejar atrás satisfactoriamente.