Antoni Serra Ramoneda, un señor de Barcelona
Obituario
Impulsó la fundación de la UAB, de la que fue rector, y pilotó el crecimiento de Caixa de Catalunya

Antoni Serra Ramoneda en una fotografía de 2005

Elegante, discreto, culto y entregado al bien común, así definen su entorno al economista Antoni Serra Ramoneda, fallecido ayer a los 92 años de edad, figura clave en la economía y la universidad. Fue fundador de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) y ex presidente de la Caixa de Catalunya.
En su autobiografía, escrita con pluma anglosajona, Avatares de un burgués de Barcelona, publicada por Planeta, recuerda la constitución, a finales de los años sesenta, de la UAB, de la que redactó su estatuto: “Yo era un profesor no numerario y, por lo tanto, un don nadie para los estándares prevalentes; supongo que con la designación, Villar buscaba también dar una señal de ruptura con la tradición”. Vicente Villar Palasí fue el presidente de la comisión promotora de la UAB que apostó por él, sin conocerlo previamente, para constituir una entidad moderna y democrática. Fue la primera universidad en aprobar sus estatutos, a la luz de la nueva ley de reforma universitaria, cuando la transición era aún una ilusión.
Nacido en una familia de la industria textil de l’Ametlla de Merola (Bages), estudió economía en la Universidad Complutense de Madrid. Tenía una figura estilizada y unos ojos achinados e inteligentes. Portaba trajes, algo desgarbados, con una elegancia natural. De gran discreción, mostraba en las relaciones sociales una formalidad exquisita.
Recibió múltiples honores como la Creu de Sant Jordi o la Orden de Mérito Nacional de la República Francesa
Serra Ramoneda se convirtió, andando el tiempo, en un brillante catedrático de economía, comprometido con la universidad que ayudó a consolidar y crecer con criterio. Fue nombrado rector en 1980, cargo que ejerció durante cinco años.
En el ámbito académico, dio un impulso al papel de la investigación y la internacionalización en una Catalunya con ansias de abrirse al exterior. Ambos aspectos son claves actuales en este campus. Bajo su mandato defendió la creación de la Facultad de Veterinaria de Bellaterra que hoy se encuentra entre las mejores del mundo.
Ocupó también otros cargos dentro del mundo universitario como el de presidente de la Agència per a la Qualitat del Sistema Universitari a Catalunya (AQU), que evalúa el rigor en la producción científica.
Fuera de la academia, tuvo un papel relevante en la economía catalana como consejero de la antigua Caixa de Pensions antes de su fusión con la Caixa de Barcelona (1977-1984) y como presidente de Caixa de Catalunya (1984-2005).
Durante 21 años pilotó el crecimiento de la caja catalana situándola en segundo lugar de Catalunya, tras la Caixa, y tercera en España, tras la Caja Madrid. Defendió el carácter fundacional y la finalidad social de estas entidades de ahorro, diferenciándolas de los bancos, de naturaleza privada y afán de lucro. Le sucedió Narcís Serra.
Su trayectoria y su prolífica obra le propiciaron numerosas distinciones entre las que destaca la de caballero de la Orden de Mérito Nacional de la República Francesa.
En una nota de condolencia, el rector de la UAB, Javier Lafuente, manifestó su tristeza por esta pérdida: “fue una figura capital en la consolidación de la universidad y un miembro muy estimado de nuestra comunidad”.