Sociedad

La falta de organización deteriora aún más el bienestar psicológico.

Crisis de movilidad

Los usuarios frecuentes del tren suelen manifestar niveles más altos de malestar debido a la inquietud generada por la falta de certeza respecto al momento de su arribo.

Estación de Rodalies en Mataró, este jueves

Estación de Rodalies en Mataró, este jueves

Andreu Esteban / Propias

Quienes utilizan Rodalies padecen los efectos del reciente desorden en los trenes en su ya deteriorado bienestar psicológico. Esta sensación común contará pronto con respaldo de la ciencia. Los encargados de la investigación comenzada el ejercicio anterior en el área de psicología de la Universitat Rovira i Virgili (URV) finalizan el examen de los datos y comienzan a obtener deducciones.

Quienes emplean el ferrocarril con mayor frecuencia manifiestan un incremento de patologías (estrés, ansiedad, depresión o trastornos en los ritmos de sueño) debido a la incertidumbre generada por el desconocimiento de su hora de llegada. Ante estos hallazgos, el experto Sergi Martín-Arbós expresa su inquietud respecto al impacto que el presente conflicto ejercerá en un grupo cuya estabilidad psicológica ya se encuentra seriamente deteriorada.

“Había pasajeros que ya estaban al límite de su capacidad para hacer frente a la situación; no sé cómo deben estar ahora, es preocupante”, subraya Martín-Arbós. En cuanto a la aparente aceptación de quienes lo usan, para nada. Es simplemente un proceso de defensa personal “porque están emocionalmente agotados, no pueden más”.

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