Sociedad

Más allá del cargo: cómo redefinir el impacto como directivo

Entorno profesional

Cómo una formación ejecutiva transformó la manera de tomar decisiones de un ejecutivo internacional y una directiva española

Sesión formativa en un programa ejecutivo en entorno empresarial

Sesión formativa en un programa ejecutivo en entorno empresarial

IESE Business School Barcelona

En un entorno empresarial marcado por la incertidumbre, la competencia global y una creciente exigencia social de responsabilidad, cada vez más directivos se enfrentan a una pregunta decisiva: ¿estoy creciendo solo en cargo y salario o también en criterio y capacidad de impacto?

Para Sam Whitney, ejecutivo internacional con responsabilidad global en desarrollo de negocio, y para Andrea Veiga, directiva con una trayectoria centrada en las personas y los valores, ese cuestionamiento fue el punto de partida para dar un paso exigente: cursar el Executive MBA de IESE Business School sin abandonar sus responsabilidades profesionales.

Ambos tenían carreras consolidadas. Ambos ocupaban posiciones de liderazgo. Y, sin embargo, sintieron que necesitaban algo más que experiencia acumulada.

Sam Whitney, ejecutivo internacional con responsabilidad global en desarrollo de negocio
Sam Whitney, ejecutivo internacional con responsabilidad global en desarrollo de negocioIESE Business School Barcelona

El límite invisible del crecimiento

Sam Whitney había llegado a un punto de estabilidad profesional. Su carrera avanzaba, pero intuía que su capacidad de crecimiento empezaba a tocar techo. “Había llegado a un punto en mi carrera en el que sentía que no podía progresar mucho más, y tenía una visión más ambiciosa de lo que quería que fuera mi trayectoria profesional.”

No buscaba un título por prestigio. Buscaba ampliar su perspectiva y reforzar su capacidad de decisión. Al analizar distintas opciones, encontró en IESE Business School, una de las escuelas de negocio más prestigiosas del mundo, una combinación que consideró diferencial. “Sentí que había una alineación entre los valores, el rigor académico y el reconocimiento internacional que era realmente atractiva para mí.”

Sam Whitney durante una sesión de trabajo en entorno profesional
Sam Whitney durante una sesión de trabajo en entorno profesionalIESE Business School Barcelona

El Executive MBA le expuso a más de 400 casos reales durante el programa. Esa intensidad le obligó a replantear su forma de analizar problemas y estructurar decisiones. “El rigor académico es increíble. Estuvimos expuestos a más de cuatrocientos casos durante el programa.”

El impacto fue inmediato. Desde los primeros meses comenzó a aplicar marcos de análisis más estructurados en su empresa. Participó en la redefinición del modelo de precios y asumió un papel clave en decisiones estratégicas. Según explica el propio Whitney, “desde el comienzo del Executive MBA, mi empresa empezó casi de inmediato a notar los beneficios de mi mejora como directivo”.

Ha transformado completamente la forma en que pienso sobre los negocios”

Sam Whitney

VP of Product at The Arbinger Institute

El resultado fue tangible: una promoción para liderar el área de desarrollo de producto, su aspiración profesional desde hacía años. “La promoción no solo implicó un cambio de título y mayores responsabilidades, también vino acompañada de una mejora sustancial en compensación y beneficios.”

Sin embargo, cuando habla de transformación, no se detiene en el ascenso. Whitney subraya que “ha transformado completamente la forma en que pienso sobre los negocios y la manera en que abordo mi trabajo”. Y añade algo que va más allá de la carrera: “Me siento mejor preparado. Y, lo más importante, me siento confiado respecto al futuro”.

Liderar desde la coherencia

La experiencia de Andrea Veiga parte de una inquietud distinta, pero converge en una conclusión similar. En su caso, la pregunta no era solo hasta dónde podía llegar, sino cómo quería ejercer el liderazgo.

No sabía que un máster te podía cambiar la vida”

Andrea Veiga

Head of B2C Customer Intelligence en Endesa

Para Veiga, el Executive MBA de IESE Business School no fue únicamente una adquisición de herramientas técnicas. Fue un proceso de reflexión profunda sobre el papel del directivo en la sociedad y sobre la responsabilidad que implica construir cultura organizativa.

Andrea Veiga, directiva con una trayectoria centrada en las personas y los valores
Andrea Veiga, directiva con una trayectoria centrada en las personas y los valoresIESE Business School Barcelona

Durante el programa encontró un entorno donde las decisiones empresariales se analizaban en toda su complejidad: impacto financiero, consecuencias humanas, dilemas éticos y visión a largo plazo. Ese enfoque reforzó una convicción que ya formaba parte de su trayectoria: la empresa puede ser un agente de transformación si quienes la dirigen integran estrategia y valores.

La formación no le dio únicamente conocimientos; le dio un marco sólido para sostener decisiones alineadas con su forma de entender el liderazgo, incluso en contextos de presión.

Negocio e impacto, una misma ecuación

Uno de los aspectos que más sorprendió a Whitney fue precisamente esa integración entre empresa e impacto.

“En IESE no hay una diferencia entre hacer negocios y generar impacto en el mundo. La manera en que hacemos negocios es la manera en que generamos ese impacto.”

Esa visión conecta directamente con el planteamiento de Veiga: el liderazgo no consiste solo en alcanzar objetivos, sino en definir qué tipo de organización se está construyendo y qué consecuencias tienen las decisiones que se toman.

En un momento en que las compañías afrontan retos como la digitalización, la sostenibilidad o la gestión del talento en entornos híbridos, la figura del directivo evoluciona. Se demandan perfiles capaces de combinar rigor analítico con sensibilidad humana. Ejecutivos que comprendan balances y estrategia, pero también cultura y propósito.

Para Whitney, la experiencia fue exigente. “Nunca hay un momento perfecto para hacer algo así. Es enormemente incómodo y difícil en algunos momentos. Pero el tiempo también se agota. Puede que sientas que no tienes tiempo para hacerlo, pero en realidad no tienes tiempo para no hacerlo.”

Para Veiga, el cambio fue más silencioso pero igualmente profundo: consolidar una manera de liderar coherente con sus valores y preparada para contextos complejos.

Andrea Veiga en un entorno profesional, enfocada en un liderazgo basado en valores y personas
Andrea Veiga en un entorno profesional, enfocada en un liderazgo basado en valores y personasIESE Business School Barcelona

El verdadero salto profesional

Las historias de ambos comparten un denominador común. El verdadero crecimiento no fue únicamente externo. Fue una evolución en la forma de pensar, analizar y decidir.

En un entorno donde cada decisión tiene repercusiones económicas, reputacionales y sociales, elevar el criterio se convierte en el principal activo del directivo.

El Executive MBA de IESE Business School se presenta, en ese sentido, no como una pausa en la carrera, sino como una inversión estratégica en la capacidad de liderazgo. Además, el IESE ocupa los primeros puestos de los rankings internacionales de MBA y de escuelas de negocio de más renombre mundial.

Para quienes se encuentran en ese punto de estabilidad profesional en el que surge la pregunta “¿y ahora qué?”, las trayectorias de Whitney y Veiga ofrecen una reflexión clara: el siguiente salto no siempre consiste en cambiar de empresa, sino en cambiar la manera de ejercer influencia.

Porque, en última instancia, liderar no es solo ocupar una posición. Es estar preparado para tomar mejores decisiones cuando realmente importa.