Gaudí en tres dimensiones
Religión
El Ateneu Universitari Sant Pacià aborda el arte, misterio y belleza de su obra

Gianfranco Ravasi, Ignasi Fuster y Mireia Freixa el primer día del congreso

Sobre el arte, la belleza y el misterio de la obra de Gaudí. Sobre su momento histórico, su visión del mundo, su genial y única construcción de lo intangible. El Ateneu Universitari Sant Pacià (AUSP) reunió esta semana a una veintena de estudiosos y especialistas para abordar la figura del arquitecto, su contexto histórico y su significación religiosa. La conferencia inaugural del congreso, ‘ E dio vide che era bello ’ corrió a cargo del cardenal Gianfranco Ravasi, presidente emérito del Consejo Pontificio de la Cultura, que definió la Sagrada Família como una “Biblia visual” y una auténtica “teología hecha piedra”.
Ravasi centró su intervención en la basílica, más en el aspecto teológico que arquitectónico. Destacó su verticalidad, su luz filtrada y su simbolismo como “coordenadas fundamentales del alma gótica reinterpretada por Gaudí” y describió la Sagrada Família como “una criatura viviente”, en construcción permanente, que ha transformado el skyline de Barcelona con la culminación de la torre de Jesús, que el próximo 10 de junio consagrará el Papa León XIV. Ravasi enmarcó la visita del Pontífice como una señal de prioridad pastoral ante la fuerte secularización que vive el país, que definió como un caso paradigmático de pérdida acelerada de identidad católica, comparable a Irlanda, y advirtió que el gran reto actual no es tanto el ateísmo militante como la indiferencia religiosa y el relativismo moral.
El cardenal Gianfranco Ravasi interpreta la visita del Papa como una señal de prioridad pastoral ante la secularización del país
Ravesi distinguió entre la secularidad que propone la separación entre la esfera política y religiosa –que consideró positiva y compatible con el cristianismo–, con la secularidad entendida en sentido negativo como la reducción de la fe al ámbito privado y la pérdida de relevancia pública. Por eso consideró que la Sagrada Família se convierte así en una “espina en el costado” de una sociedad secularizada. Se convierte en “un símbolo visible y provocador que muestra que la presencia cristiana puede ser significativa sin aspirar al dominio estructural”.
El congreso sirvió para profundizar en la dimensión espiritual, intelectual y humana de Gaudí. Desde diversos ámbitos, los especialistas reflexionaron sobre la vigencia de su obra. Si para Ravasi el proyecto gaudiniano consiste “en hacer de la tierra una patria celeste”, sublimando la tradición catalana, en la segunda ponencia, la profesora Mireia Freixa (UB) situó a Gaudí en su entorno cultural y político, destacando sus influencias, las relaciones con figuras como Eusebi Güell o el obispo Torras i Bages, y su interés por la liturgia.
En la segunda jornada, Rosa Ribas y Jordi Font del AUSP, expusieron la influencia del pensamiento litúrgico de Dom Prosper Guéranger en la concepción teológica de la Sagrada Familia. “Guéranger y Gaudí comparten una misma convicción: la belleza no es un lujo, sino una necesidad espiritual; arte y liturgia comparten la misma raíz, la búsqueda de lo trascendente; Gaudí quería hacer visible el misterio”, reflexionó Ribas. Francesc Torralba (AUSP-URL) profundizó en el Gaudí contemplativo, inspirado en el Gran Libro de la Naturaleza, planteó la necesidad de analizar qué visión de la naturaleza emerge de su espiritualidad cristiana y desgranó los elementos más simbólicos. Participaron otros especialistas como Armand Puig que recorrió el itinerario místico de Gaudí y otros estudiosos como Pere Fullana, que analizó la intervención de Gaudí en la Seu de Mallorca, Chiara Curti o Galdric Santana.


