Fútbol, sí, pero con vitamina D: la recomendación de los especialistas para la salud ósea
Nuevos datos
El consumo diario de suplementos o productos fortificados con estos nutrientes ayuda a evitar la osteoporosis en mujeres tras la menopausia

Una mujer busca datos en su computadora sobre el tratamiento de la osteoporosis

Un nuevo estudio sobre los efectos de la leche fortificada con calcio y vitamina D, presentado por la industria láctea, ha reavivado la discusión sobre la influencia de los suplementos y la alimentación en la prevención de la osteoporosis.
Según el estudio, publicado en Frontiers in Nutrition, el consumo diario de 400 mililitros de leche fortificada con calcio y vitamina D genera mejoras notables no únicamente en la densidad mineral ósea, sino también en la composición de la microbiota intestinal y en el equilibrio hormonal de las mujeres tras la menopausia.
En concreto, los autores señalan que las mujeres que consumieron leche enriquecida durante doce meses perdieron menos masa ósea que las que ingerieron otro tipo de leche, incrementaron la densidad ósea en la columna y la cadera, observaron una mejora en sus niveles sanguíneos de vitamina D, calcio y fósforo, aumentó la presencia de bacterias beneficiosas para la digestión, la absorción de minerales y el equilibrio metabólico (Bacteroides y Subdoligranulum) y se potenció la biosíntesis de hormonas esteroides como el estrógeno.
Eso haría de la leche enriquecida una estrategia sencilla y segura para mantener la salud ósea con el paso del tiempo, según la lectura que la industria láctea ofrece del estudio.
El problema es que el estudio se realizó con una muestra muy pequeña de mujeres (97, entre 48 y 73 años) y en China, donde los patrones alimenticios y la exposición a la luz solar para la síntesis de vitamina D son diferentes.
A medida que envejecemos, las necesidades de calcio aumentan y resulta más difícil obtenerlas a través de la dieta
Pero que el trabajo de los investigadores chinos no ofrezca suficiente certeza científica para elevar la leche enriquecida como la solución definitiva contra la osteoporosis no desacredita la estrategia de complementar la dieta con calcio y vitamina D (cuando existen deficiencias de estos nutrientes) para mantener la salud ósea. “Las sociedades de investigación ósea y metabolismo mineral lo están recomendando como prevención de la osteoporosis”, afirma el jefe de la unidad de Menopausia del Grupo Dexeus Mujer, Pascual García Alfaro.
En diálogo con Guyana Guardian, señala que hay acuerdo entre los expertos en metabolismo óseo sobre la necesidad de garantizar una ingesta suficiente de calcio y vitamina D a partir de una determinada edad, particularmente en mujeres después de la menopausia, para preservar la salud ósea.

“Conforme nos hacemos mayores los requerimientos de calcio también son mayores, y obtenerlos de la dieta cuesta más; si a determinadas edades con tomar tres unidades al día de alimentos ricos en calcio (frutos secos, acelgas, sardinas...) Es suficiente para cubrir las necesidades del organismo, al envejecer se necesita más y es fácil que las personas mayores tengan carencias, así que es interesante aportar calcio para suplementar la dieta”, detalla García Alfaro.
Pero también señala que, sin importar la cantidad de calcio que se ingiera, su absorción requiere vitamina D. “Cada vez hay más personas con carencia de esta vitamina porque nos protegemos más del sol, y al tener falta de vitamina D no se aprovecha el calcio de la dieta”, indica.
Al no contar con suficiente vitamina D, el cuerpo no absorbe adecuadamente el calcio de la alimentación
Por eso, explica, existe acuerdo entre los especialistas en no administrar únicamente suplementos de calcio para prevenir la osteoporosis, sino también vitamina D. Sin embargo, no de manera arbitraria, sino tras verificar los niveles de calcio y vitamina D de cada paciente mediante análisis de sangre y evaluaciones dietéticas para adaptar la dosis a sus necesidades particulares. “Hay personas que consumen bastante calcio pero les falta vitamina D para absorberlo, y basta con suplementar esa vitamina; o al revés”, ilustra el especialista en menopausia.
Destaca que tampoco se trata de reemplazar la alimentación con suplementos, sino de completarla cuando no se logran las cantidades recomendadas: alrededor de 1.000 miligramos diarios de calcio en adultos y hasta 1.400 miligramos en personas de edad avanzada. Y dentro de esta estrategia, reconoce que consumir lácteos fortificados con calcio y vitamina D puede ser una manera sencilla de lograrlo.
Lo que ni García Alfaro ni otros especialistas aconsejan es consumir dosis de calcio aisladamente, sin vitamina D, ni en cantidades excesivas. “La suplementación de altas dosis de calcio a diario se asocia a mayor riesgo cardiovascular, mientras que si lo suplementas con vitamina D, sin pasarte, tiene un efecto preventivo” para la osteoporosis, concluye.

