Mariano Sánchez, carnicero: “El corte importa, evita cortes duros o con mucha fibra y carne con grasa amarilla o manchas”
Cocina
El especialista compartió una serie de recomendaciones a la hora de comprar carne para niños
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Mariano Sánchez desgrana qué aspectos conviene tener en cuenta al comprar carne destinada a los más pequeños
Elegir carne para niños no debería resolverse con vistazo rápido al precio o al tamaño de la pieza. Para el carnicero Mariano Sánchez, conocido en redes sociales como @el_as_carnicero, la clave está en algo más básico y a menudo olvidado: el corte.
En uno de sus últimos vídeos en TikTok, el especialista desgrana qué aspectos conviene tener en cuenta cuando la carne va destinada a los más pequeños de la casa, a menudo más sensibles tanto a la textura como a digestión de los alimentos.
Evitar el riesgo de atragantarse con piezas excesivamente fibrosas
“¿Cómo comprar carne para niños? Comprar carne para niños no es solo cuestión de precio o tamaño, es elegir cortes seguros, tiernos y nutritivos. ¿Quieres que tu hijo coma carne sin problemas? El corte importa, evita cortes duros o con mucha fibra. Prefiere filetes tiernos, solomillo, pechuga o carne picada fresca y así se evita atragantamientos y masticar demasiado”, explica.
Su recomendación parte de algo muy práctico: facilitar la masticación y reducir el riesgo de que el niño se fatigue al comer. O peor aún, que pueda atragantarse con piezas excesivamente fibrosas.
El carnicero insiste también en que la vista es una gran aliada a la hora de comprar. “La cantidad y la seguridad. No te fijes solo en el peso, mira frescura y color. Evita carne con grasa amarilla o manchas”.
Estos detalles, que a menudo pasan desapercibidos, pueden indicar que la pieza no está en las mejores condiciones. La prioridad pasa por garantizar que la carne sea fresca y de buena calidad antes incluso de pensar en cómo se va a cocinar.
Una vez en casa, el tratamiento también cuenta. “La carne la puedes cortar en trozos pequeños y cocinarla muy bien, pero sin resecar. Evita condimentos muy fuertes. La carne picada debe ser siempre fresca. No nunca guardada demasiado en la nevera. Así es más fácil para los niños masticar y digerir”.

La forma de preparar la carne influye directamente en su textura final y en la experiencia del niño al comer, algo que puede marcar la diferencia entre que la acepte con gusto o la rechace.
Una investigación publicada en BMC Pediatrics analizó el impacto de incluir carne diariamente como alimento complementario entre los seis y dieciocho meses de edad.
El estudio encontró que el consumo habitual de carne contribuye a una mayor velocidad de crecimiento lineal y a un mejor estado nutricional comparado con dietas basadas en cereales fortificados, lo que sugiere que las carnes y otros alimentos de origen animal aportan proteínas de alta calidad, hierro y otros micronutrientes clave durante una etapa crítica del desarrollo infantil.
“Y un consejo final. Un buen carnicero te aconseja según la edad de tu hijo. No compre solo por precio. Compra calidad y seguridad”, concluye Mariano en su post.
