Luis Zamora, experto en nutrición: “Los huevos no se deben lavar. Su cáscara es porosa y está protegida por una capa natural. Lavarlos aumenta el riesgo de intoxicaciones”
Alimentación
El nutricionista aporta una serie de alimentos que no se deben lavar bajo ningún concepto
Luis Zamora, dietista y nutricionista: “Es más fácil convencer a alguien de que coma semillas para ‘desinflamarse’ que de que reeduque todos sus hábitos alimentarios”

Los huevos son un elemento fundamental de una dieta saludable y equilibrada
A la hora de comernos una fruta con su piel, especialmente las manzanas y las peras, es importante lavarla bien para eliminar todas las bacterias que puedan encontrarse. Sin embargo, eso que se hace con este tipo de alimentos no significa que haya que hacerlo con todos. Al contrario, mucha gente tiende a lavar algunos que con ello, lo que consiguen es que dichos gérmenes e extiendan.
Luis Zamora es un nutricionista conocido por sus consejos sobre alimentación. Se ha hecho un hueco en diversos programas de televisión y radio, además de tener su propia cuenta de Instagram con más de 26.000 seguidores. Por si fuera poco, es autor de dos libros: 'Nutrizión con Z' y 'El método Z'. En su última intervención en 'Y Ahora Sonsoles', espacio de televisión donde colabora, ha dado una lista de tres alimentos que no hay que lavar, aunque veamos ciertas cosas que no nos gusten.
El primero de ellos son los huevos. El experto en nutrición explica que “aunque a veces vengan con restos de suciedad, no se deben lavar. Su cáscara es porosa y está protegida por una capa natural que impide que las bacterias entren en el interior. Lavarlos elimina esta barrera y aumenta el riesgo de intoxicaciones”. Además, añade que la mejor forma de romperlos es en un bol y echarlo ahí directamente, en vez de hacerlo en la encimera o la sartén.
El pollo no se lava ya que al cocinarlo bien se “desactivan” sus bacterias
El segundo alimento que no hay que lavar es el pollo, puesto que al cocinarlo las bacterias que tiene se “desactivan”. “Lavar la carne cruda puede propagar bacterias por toda la cocina al extender mini gotas de agua y provocar enfermedades”, comenta el nutricionista. En cuanto a su preparación, recomienda utilizar una tabla y un cuchillo, y si tenemos que cortar otra cosa usar dos utensilios completamente diferentes. Por último, la mejor manera de conservarlo es a menos de cuatro grados.

Por último, Zamora habla sobre las setas. A pesar de la idea general que se tiene puesto que suelen venir con tierra, el experto en nutrición dice que no hay que lavarlas como tal. Lo mejor es quitarle esos restos con un paño húmedo o con un cepillo, retirar las zonas que estén dañadas e incluso escaldarlas. Como remate final, el nutricionista añade que las ensaladas que vienen ya preparadas y envasadas tampoco hay que pasarlas por debajo del grifo.
