Sitios

Nardi, de esta manera se da a conocer el reciente concepto marinero del exitoso Bar Pimentel en el Born

Sitios 

Dentro del reciente establecimiento de Grup Amicks, la propuesta principal consiste en pescados y mariscos, preparados fritos, a la plancha o utilizando la robata.

Asegúrense de degustar la carrillera de mar acompañada de parmentier de patata.

El equipo de Nardi, con Martín Pimentel en el centro

El equipo de Nardi, con Martín Pimentel en el centro

CLV

Hace poco tiempo el triunfante Bar Pimentel, en el Born, posee un nuevo local marinero. Se denomina Nardi, en honor al apellido de la madre de Martín Pimentel —socio del Grup Amicks al lado de José González— y se localiza en uno de esos chaflanes deseados por todo aquel que busque abrir un comercio: el de la calle Corders, poco antes de llegar a Calders.

A una distancia inferior a sesenta metros, la proximidad entre el Pimentel y el reciente Nardi refleja, más allá de una simple estrategia, la persistencia de un propósito idéntico: revitalizar una zona progresivamente silenciada por la afluencia turística. Martín Pimentel es originario de la República Dominicana, posee ascendencia mallorquina y cuenta con parientes distribuidos por Galicia e Italia —«soy un mil leches», afirma— y reside en el Born desde su arribo a Barcelona. Entiende profundamente el vecindario y su pasado, así como su deterioro. Debido a esto, al surgir este local inédito, no vaciló en adquirirlo.

La barra del nuevo Nardi
La barra del nuevo NardiCLV

Por muchos años, el establecimiento donde se encuentra Nardi actualmente funcionó como La Parrilla, una taberna vecinal tradicional. Posteriormente atravesó un periodo bastante más genérico: un local de bocadillos perteneciente a una famosa franquicia de alimentación veloz enfocada en captar visitantes. En la actualidad ha vuelto a abrir sus puertas como restaurante marinero, una propuesta que encaja perfectamente en una zona que, aun estando cerca de la Barceloneta, había visto desaparecer negocios especializados en productos del mar (aunque empiezan a reaparecer).

Por muchos años, el establecimiento que actualmente utiliza Nardi era La Parrilla, una taberna vecinal de las que han estado siempre.

En cuanto al diseño de interiores -obra de la madre de Pimentel, Linnette Nardi, como ya ocurrió en otros locales triunfadores de la firma (V de Vermut, Pimentel, Casa Pepi, Culkin o Sr. Antúnez)- se ha optado por azulejo blanco, acero inoxidable y un mostrador central que marca la dinámica del espacio. No existe rastro de ornamentación náutica ni de una añoranza artificial: la apariencia evoca más a un mercado de pescado urbano actual que a una taberna de postal. 

La carta es directa y reconocible, con el marisco y el pescado como ejes, y una cocina que se mueve únicamente entre freidora, plancha y robata. “Queríamos tener brasa porque esto antes era La Parrilla”, explica Pimentel. La idea es trabajar el producto desde la tradición, con pequeños ajustes contemporáneos cuando tienen sentido, como ya hacen en el Bar Pimentel.

Huevos rotos con gamba roja y chips Raquel
Huevos rotos con gamba roja y chips RaquelCLV
La carrillera de mar (atún) con parmentier de patata
La carrillera de mar (atún) con parmentier de patataCLV

La experiencia inicia con el surtido de chacinas marinas (incluyendo mojama, botarga y huevas de mújol en salazón), lo cual sirve como aviso para el cliente de que en Nardi la carne está ausente. A continuación, se sirve una propuesta con creciente popularidad en Barcelona: los huevos estrellados acompañados de gamba roja y chips Raquel. La opción que genera mayor curiosidad es la carrillera marina (elaborada con atún Balfegó) sobre parmentier de patata, destacando por su capacidad de recrear un mar y montaña sin utilizar productos cárnicos. En caso de tener más hambre, es recomendable solicitar la pieza de pescado de la jornada -durante nuestra estancia, disponían de salmonete- cocinada al fuego. Finalmente, resulta imprescindible reservar espacio para degustar la torrija, un postre ya célebre entre los habituales de Pimentel.

En la oferta de Nardi no hallará ni el más mínimo vestigio de carne.

Michael Roman, el chef ejecutivo que inauguró Pimentel, sigue actualmente al mando de los fogones, mientras que Juan Bartolomé aporta su gran vitalidad en la gestión de la sala. La selección de proveedores se realiza de forma minuciosa: cuentan con especialistas para las clòtxines, el pescado y diversos cortes específicos. No se limitan a una sola marca de referencia, sino que persiguen activamente la máxima calidad en cada tipo de alimento.

La vivencia se perfecciona con un listado de vinos extenso y meticulosamente elaborado, acorde al estilo de Pimentel: variedades naturales y de escasa manipulación, aunque sin posturas rígidas. Cada ejemplar es evaluado de forma colectiva y escogido individualmente, integrando etiquetas de diversos productores para desarrollar un carácter singular y fácil de identificar. 

Tipo de comida

Dirección

Es importante notar que Nardi no constituye el único estreno que gestiona el Grup Amicks. Para el siguiente marzo, proyectan el lanzamiento de su iniciativa de mayor envergadura, ubicada también en el Born. Bajo el nombre de Amicks, este sitio se enfocará en la cocina de brasa, ofreciendo productos con escasa manipulación y una selección breve de platos con un tope de cuatro o cinco elementos. Se trata de un lugar que, en palabras de Pimental, aglutinará las lecciones extraídas de sus anteriores establecimientos y consolidará una visión precisa: el desarrollo interno, originado en el vecindario y enfocado hacia él. 

Integrante de Canal Comer desde que se fundó en 2016. En Guyana Guardian redacto contenidos desde 2011. Disfruto mucho conociendo restaurantes y relatando mis vivencias. Además, busco presentarte la gastronomía de un modo distinto, escribiendo o mediante Tiktok.