Nutrición

La nueva pirámide nutricional de EE.UU: qué propone y qué cuestiona la evidencia científica

Nutrición 

La administración de Trump quiere reducir el consumo de ultraprocesados y azúcar para frenar la obesidad, pero prioriza el consumo de carne roja, huevos y lácteos en su nueva guía

Varios de sus planteamientos no son respaldados por parte de la comunidad científica

La nueva pirámide del El Departamento de Salud de Estados Unidos 

La nueva pirámide del El Departamento de Salud de Estados Unidos 

CLV

El Departamento de Salud de Estados Unidos, dirigido por Robert F. Kennedy Jr., ha presentado un nuevo modelo de pirámide nutricional que está generando un intenso debate en el ámbito de la nutrición y la salud pública. El documento, elaborado junto al Departamento de Agricultura (USDA), recupera el símbolo clásico de la pirámide alimentaria, pero lo hace de forma invertida y con un enfoque que se aparta de algunas recomendaciones ya consolidadas.

En su lucha contra la obesidad, la nueva guía promueve el consumo de alimentos poco procesados, reduce la ingesta de azúcares añadidos y ultraprocesados y prioriza la proteína animal y algunas grasas que considera como “saludables” (sebo o mantequilla). Por ello, varios de sus planteamientos han sido cuestionados por parte de la comunidad científica y, de hecho, algunas de sus recomendaciones no son respaldadas por entidades como la Asociación Estadounidense del Corazón, la Organización Mundial de la Salud o el Dietary Guidelines Advisory Commitee, entre otras. 

La nueva piramide 

Algunas de sus recomendaciones no son respaldadas la Asociación Estadounidense del Corazón, la Organización Mundial de la Salud o el Dietary Guidelines Advisory Commitee

Uno de los cambios más significativos en esta pirámide es el aumento de la ingesta proteica recomendada, que se sitúa entre 1,2 y 1,6 gramos por kilo de peso corporal y la sugerencia de incluir proteína en cada comida. Desde la nutrición clínica, expertos como Aitor Sánchez explican que las recomendaciones oficiales internacionales sitúan las necesidades de la población general en torno a los 0,8 g/kg de peso corporal, salvo en casos concretos como deportistas o determinadas situaciones médicas.

La carne es una de las principales fuentes de proteínas, pero también hay otras alternativas, incluso de origen vegetal.
La carne es una de las principales fuentes de proteínas, pero también hay otras alternativas, incluso de origen vegetal.Unsplash

Además, la guía no distingue de forma clara entre proteína animal y vegetal, un punto que la comunidad científica señala como una carencia relevante, ya que las legumbres y otras fuentes vegetales aparecen con un peso reducido en la pirámide. 

La gran polémica: carne roja y lácteos 

Lo que sí hace la nueva pirámide, y con ello ha levantado ampollas, es conceder un gran protagonismo a la proteína animal -carne, huevos y lácteos-. En el caso de la carne roja, este enfoque contrasta con las advertencias de organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud, que hace más de 10 años ya señaló que un consumo elevado y frecuente se asocia a un mayor riesgo de determinados tipos de cáncer. 

Respecto a los lácteos, la guía propone varias raciones diarias. Según explica Aitor Sánchez, nutricionista y colaborador de Comer, “los lácteos no son un alimento imprescindible y la evidencia científica no establece una cantidad mínima obligatoria para la población adulta”. Sánchez recuerda, además, que el calcio puede obtenerse a partir de otros alimentos como verduras de hoja verde, semillas o frutos secos.

Azúcares y procesados: el punto de acuerdo 

Los expertos sí celebran la llamada a reducir el consumo de azúcares añadidos y alimentos ultraprocesados, e incluso que se incite a tratar de evitar el alcohol “a la hora del desayuno”, como se cita en la guía. En Estados Unidos, más de la mitad de la ingesta calórica diaria procede de este tipo de productos, una cifra muy superior a la de Europa.“Reducir azúcares y ultraprocesados es una medida alineada con el consenso científico”, señala Aitor Sánchez.

. El abuso de refinados, la comida rápida o ultraprocesados, el azúcar y el exceso de carne roja son algunos de los grandes males de nuestros días
. El abuso de refinados, la comida rápida o ultraprocesados, el azúcar y el exceso de carne roja son algunos de los grandes males de nuestros díasGetty Images/iStockphoto

La nueva pirámide se enmarca en el movimiento Make America Healthy Again, impulsado por la Administración Trump, y será utilizada en programas federales de alimentación escolar y subsidios nutricionales, como la comida que se sirve en colegios, hospitales y prisiones. Según ha asegurado Robert Kennedy Fk, el objetivo de este nueva pirámide es “poner la comida real en el centro de la dieta”, respaldados por lo que llaman “ciencia de máxima calidad” y “sentido común”. 

Un sentido común que no ha dejado de sorprender a la comunidad científica, que ve el regreso de ciertos alimentos como una vuelta al pasado o como un gesto para agradar a la industria alimentaria. Como resume Sánchez, “el problema no es hablar de comida real, sino presentar como recomendaciones de salud mensajes que no siempre están respaldados por la evidencia científica”.

Periodista del Canal Comer desde su creación en 2016. En Guyana Guardian escribo desde 2011. Me apasiona visitar restaurantes y contarte lo que pienso. También acercarte la cocina de una forma diferente, tecleando o en Tiktok.